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Sunday, June 10, 2012

El mago que vivi� para siempre

Para el final de esta m�s que movida primera semana de junio prefiero quedarme con el recuerdo de Ray Bradbury, con aquel chico de un pueblo de Illinois que nos regal� el verano de sus 12 a�os, convenientemente embotellado, para que ahora podamos degustarlo en el largo y fr�o invierno. Con el escritor formado a golpe de visitas a bibliotecas p�blicas, durante los a�os de la Gran Depresi�n, hecho a s� mismo y de dif�cil clasificaci�n pero siempre popular; ya sab�is: Si os dan papel pautado escribid por el otro lado con este recuerdo a Juan Ram�n Jim�nez dar�a comienzo a Farenheit 451. El descendiente de una de las brujas de Salem, que decidir�a en su infancia vivir para siempre a trav�s de la escritura, quien nos present� al se�or Mortajosario, a la Familia y al resto de seres nocturnos que nos visitan durante la noche de brujas con una promesa: De la ceniza volver�s. Con el so�ador, en fin, que hizo viajar a Marte el coraz�n humano y nos invit� a un picnic de un mill�n de a�os. El cuentacuentos que nos hizo conocer el terrible poder del ruido de un trueno. Pero, sobre todo, con el hombre que nos anim� a recordar la importancia de lo cotidiano, de mirar al otro que tenemos al lado. De no olvidarnos, en fin, que somos humanos. ;)

El mago que vivi� para siempre

Para el final de esta m�s que movida primera semana de junio prefiero quedarme con el recuerdo de Ray Bradbury, con aquel chico de un pueblo de Illinois que nos regal� el verano de sus 12 a�os, convenientemente embotellado, para que ahora podamos degustarlo en el largo y fr�o invierno. Con el escritor formado a golpe de visitas a bibliotecas p�blicas, durante los a�os de la Gran Depresi�n, hecho a s� mismo y de dif�cil clasificaci�n pero siempre popular; ya sab�is: Si os dan papel pautado escribid por el otro lado con este recuerdo a Juan Ram�n Jim�nez dar�a comienzo a Farenheit 451. El descendiente de una de las brujas de Salem, que decidir�a en su infancia vivir para siempre a trav�s de la escritura, quien nos present� al se�or Mortajosario, a la Familia y al resto de seres nocturnos que nos visitan durante la noche de brujas con una promesa: De la ceniza volver�s. Con el so�ador, en fin, que hizo viajar a Marte el coraz�n humano y nos invit� a un picnic de un mill�n de a�os. El cuentacuentos que nos hizo conocer el terrible poder del ruido de un trueno. Pero, sobre todo, con el hombre que nos anim� a recordar la importancia de lo cotidiano, de mirar al otro que tenemos al lado. De no olvidarnos, en fin, que somos humanos. ;)

Wednesday, March 24, 2010

Aquellas hero�nas de televisi�n

Hoy toca echar la vista atr�s; me voy a detener un poco en recordar algunas protagonistas de series de televisi�n que han quedado en mi memoria y que me hicieron pasar muchas buenas tardes en su momento, hero�nas pulp que se mov�an en un mundo de aventuras y ciencia-ficci�n.

La primera de ellas es la coronel Wilma Deering, personaje de la serie Buck Rogers en el siglo XXV. Una versi�n para televisi�n del cl�sico c�mic de los a�os 30 que const� de dos temporadas (a�os 1979 a 1981). La historia es conocida: Buck Rogers, astronauta de finales del siglo XX, sufre un accidente durante una misi�n espacial y queda en estado de hibernaci�n, siendo rescatado por casualidad ya en el siglo XXV, por lo que tendr� que adaptarse a la nueva sociedad del futuro, donde conocer� a Wilma, interpretada por Erin Gray, y al resto de personajes que entrar�n a formar parte de su vida. Deering es una compa�era a la par del h�roe, que tendr� que ponerle al d�a. :) Las dos temporadas de la serie son curiosas: la primera se aprovecha de la moda Star Wars de la �poca, y abundan los androides y las batallas espaciales; la segunda bebe directamente de Star Trek, y los protagonistas se embarcan en una misi�n de exploraci�n de nuevos mundos. Curiosa forma de cerrar un c�rculo, porque si se cuenta que una de las fuentes de inspiraci�n de Gene Roddenberry para crear Star Trek fue el c�mic original de Buck Rogers, esta adaptaci�n se inspira directamente en la serie de los 60. Cosas de la tele. La est�tica disco de la �poca le da una ambientaci�n que a m� me sigue pareciendo hasta cierto punto atractiva. Vamos, que sigue consiguiendo hacer pasar buenos ratos. ;)

La segunda protagonista ten�a serie propia; eso s�, era un spin-off de El hombre de los seis millones de d�lares. Se trata, pues, de Jaime Sommers, interpretada por Lindsay Wagner, m�s conocida como La mujer bi�nica. Esta serie de los 70 narra las aventuras de una hero�na a la que, tras sufrir un accidente de paracaidismo, se le reemplazan algunas partes del cuerpo por los llamados componentes bi�nicos: las piernas, el brazo derecho y uno de los o�dos, lo que le otorga nuevas facultades. Vamos, un cyborg en pleno siglo XX. ;) A pesar de todo, y aunque la trama a veces se enredaba m�s que un culebr�n, Jaime llevaba la mayor�a de las veces una vida m�s o menos normal como profesora, s�lo que de vez en cuando hac�a alg�n trabajo para la OSI. Otra serie para las tardes. ;)

Para acabar este minirepaso, creo que no pod�a faltar la teniente Uhura, interpretada por Michelle Nichols, de Star Trek. Me temo que sin ella cualquier ranking, recuento, memoria o como se le quiera llamar de hero�nas televisivas queda cojo. La oficial de comunicaciones del Enterprise siempre estaba ah� y, aunque parezca que no con el paso de los a�os, su presencia se sigue notando. �O es que a alguien, de la �poca que sea y que haya visto la serie, le pas� desapercibida? Se puede ver c�mo su protagonismo aumentaba con cada temporada, �qu� podr�a a�adir yo que no hayan contado ya otros? As� que creo que voy a dejar este repaso aqu� con una pregunta, �a cu�ntas a�adir�ais vosotros? Pensadlo. ;)

Aquellas hero�nas de televisi�n

Hoy toca echar la vista atr�s; me voy a detener un poco en recordar algunas protagonistas de series de televisi�n que han quedado en mi memoria y que me hicieron pasar muchas buenas tardes en su momento, hero�nas pulp que se mov�an en un mundo de aventuras y ciencia-ficci�n.

La primera de ellas es la coronel Wilma Deering, personaje de la serie Buck Rogers en el siglo XXV. Una versi�n para televisi�n del cl�sico c�mic de los a�os 30 que const� de dos temporadas (a�os 1979 a 1981). La historia es conocida: Buck Rogers, astronauta de finales del siglo XX, sufre un accidente durante una misi�n espacial y queda en estado de hibernaci�n, siendo rescatado por casualidad ya en el siglo XXV, por lo que tendr� que adaptarse a la nueva sociedad del futuro, donde conocer� a Wilma, interpretada por Erin Gray, y al resto de personajes que entrar�n a formar parte de su vida. Deering es una compa�era a la par del h�roe, que tendr� que ponerle al d�a. :) Las dos temporadas de la serie son curiosas: la primera se aprovecha de la moda Star Wars de la �poca, y abundan los androides y las batallas espaciales; la segunda bebe directamente de Star Trek, y los protagonistas se embarcan en una misi�n de exploraci�n de nuevos mundos. Curiosa forma de cerrar un c�rculo, porque si se cuenta que una de las fuentes de inspiraci�n de Gene Roddenberry para crear Star Trek fue el c�mic original de Buck Rogers, esta adaptaci�n se inspira directamente en la serie de los 60. Cosas de la tele. La est�tica disco de la �poca le da una ambientaci�n que a m� me sigue pareciendo hasta cierto punto atractiva. Vamos, que sigue consiguiendo hacer pasar buenos ratos. ;)

La segunda protagonista ten�a serie propia; eso s�, era un spin-off de El hombre de los seis millones de d�lares. Se trata, pues, de Jaime Sommers, interpretada por Lindsay Wagner, m�s conocida como La mujer bi�nica. Esta serie de los 70 narra las aventuras de una hero�na a la que, tras sufrir un accidente de paracaidismo, se le reemplazan algunas partes del cuerpo por los llamados componentes bi�nicos: las piernas, el brazo derecho y uno de los o�dos, lo que le otorga nuevas facultades. Vamos, un cyborg en pleno siglo XX. ;) A pesar de todo, y aunque la trama a veces se enredaba m�s que un culebr�n, Jaime llevaba la mayor�a de las veces una vida m�s o menos normal como profesora, s�lo que de vez en cuando hac�a alg�n trabajo para la OSI. Otra serie para las tardes. ;)

Para acabar este minirepaso, creo que no pod�a faltar la teniente Uhura, interpretada por Michelle Nichols, de Star Trek. Me temo que sin ella cualquier ranking, recuento, memoria o como se le quiera llamar de hero�nas televisivas queda cojo. La oficial de comunicaciones del Enterprise siempre estaba ah� y, aunque parezca que no con el paso de los a�os, su presencia se sigue notando. �O es que a alguien, de la �poca que sea y que haya visto la serie, le pas� desapercibida? Se puede ver c�mo su protagonismo aumentaba con cada temporada, �qu� podr�a a�adir yo que no hayan contado ya otros? As� que creo que voy a dejar este repaso aqu� con una pregunta, �a cu�ntas a�adir�ais vosotros? Pensadlo. ;)

Sunday, October 4, 2009

Capit�n Harlock




Cuando los mares de la Tierra se extinguieron, todos afirmaron que a la humanidad le hab�a llegado su hora... Hubo, sin embargo, algunos que volvieron la vista al infinito mar que se abr�a sobre sus cabezas y, deplorando el camino que hab�a tomado la humanidad, creyeron con inquebrantable fe en un nuevo y brillante futuro para los hombres... Fueron ellos quienes partieron entonces hacia ese nuevo mar infinito: el espacio.

La gente se mof� de estos hombres que, en una muestra de valor incomparable, se embarcaron en una nueva aventura. Les llamaron ilusos, y consideraron que estaban fuera de la ley por perseguir un sue�o inalcanzable... �sta es una historia de dicha �poca... Era el a�o 2977...

Me promet� a m� misma escribir una entrada sobre esta serie. No es para menos, la primera vez que la vi apenas si ten�a 5 a�os pero cuando, a�os despu�s, pude volver a verla, me sorprendi� la cantidad de detalles que recordaba. Por decirlo de alguna manera, el Capit�n Harlock, la Arcadia y su tripulaci�n forman ya parte de m�.
S� que, al ser una serie de anime cl�sico, muchos habr�n o�do hablar de ella pero s�lo unos pocos (los de cierta generaci�n) la habr�n visto y disfrutado. Por hablar, hablar� de la serie de 42 cap�tulos de 1977. El manga, publicado en 5 vol�menes, finaliz� dejando la historia incompleta y la serie secuela / precuela de 1982 - Captain Harlock SSX -, no lleg� a emitirse por estos lares. Una verdadera l�stima. Despu�s llegar�a la pel�cula de animaci�n, las otras series del Leijiverso (siempre es recomendable seguir a Leiji Matsumoto) y, m�s recientemente, las OVAS. Esto �ltimo relativamente f�cil de encontrar pero, quien quiera de verdad conocer la historia, deber�a ver la serie.

La historia comienza con el principio de invasi�n de las Mazon, una raza alien�gena vegetal liderada por la Reina Rafflesia. Ya el comienzo es una especie de homenaje a Ultimatum a la Tierra, con ese misterioso gallardete reclamando el planeta para ellas. En la Tierra, sin embargo, no se hace mucho caso de este hecho. El Dr. Daiba morir� intentando avisar sobre el peligro que corre la humanidad y su hijo Tadashi se unir� a la tripulaci�n de la Arcadia - la nave pirata de Harlock - en busca de venganza y respuestas.

Como se puede ver, el comienzo es bastante t�pico pero, ya aqu�, empiezan a verse detalles que hacen de la serie todo un cl�sico: la historia de Tadashi Daiba no es m�s que el hilo conductor que nos guiar� y enlazar� con las historias de muchos de los tripulantes de la nave, e incluso con la de la propia Arcadia. As�, llegamos a conocer el pasado de Kei Yuki, el jefe de ingenieros Maji, el Dr. Zero y su gato, Yattaran, la misteriosa Miime, �ltima superviviente de su planeta, e incluso veremos la redenci�n de Kirita... Historias todas que son narradas de una forma muy particular. Incluso sorprende la historia de la Arcadia, porque es a la vez una nave para salir de la Tierra y viajar m�s all� del sistema solar y un nexo de uni�n de Harlock con el planeta: por una promesa del capit�n a su amigo Tochiro, vuelve a �l con relativa frecuencia para cuidar de Mayu (Tami), la hija de Tochiro y Emeraldas.

Todas estas historias se relacionan con sus encuentros con las Mazon de las que, poco a poco, vamos descubriendo m�s cosas y, por lo tanto, pasamos a conocer tambi�n sus motivaciones. �sto hace que el final no sea el t�pico de las series de la �poca, sino algo m�s complejo, aunque dentro de lo que se espera en la propia serie. Es un buen detalle, porque cada personaje tiene su historia y no es bueno o malo sin m�s. Todo tiene cierto aire de melancol�a muy acorde con el nombre de la nave de Harlock, cosa que hace el viaje inolvidable.
Justificar a ambos ladosPara acabar, os dejo un enlace de una web impresionante sobre el personaje (en franc�s): Albator SSX, y una imagen del cofre del 30� aniversario de la serie (ese oscuro objeto del deseo que nunca llegaremos a ver por aqu�). :_(
Aquel que pueda, que se embarque en la Arcadia, dudo mucho que se arrepienta. ;P

Capit�n Harlock




Cuando los mares de la Tierra se extinguieron, todos afirmaron que a la humanidad le hab�a llegado su hora... Hubo, sin embargo, algunos que volvieron la vista al infinito mar que se abr�a sobre sus cabezas y, deplorando el camino que hab�a tomado la humanidad, creyeron con inquebrantable fe en un nuevo y brillante futuro para los hombres... Fueron ellos quienes partieron entonces hacia ese nuevo mar infinito: el espacio.

La gente se mof� de estos hombres que, en una muestra de valor incomparable, se embarcaron en una nueva aventura. Les llamaron ilusos, y consideraron que estaban fuera de la ley por perseguir un sue�o inalcanzable... �sta es una historia de dicha �poca... Era el a�o 2977...

Me promet� a m� misma escribir una entrada sobre esta serie. No es para menos, la primera vez que la vi apenas si ten�a 5 a�os pero cuando, a�os despu�s, pude volver a verla, me sorprendi� la cantidad de detalles que recordaba. Por decirlo de alguna manera, el Capit�n Harlock, la Arcadia y su tripulaci�n forman ya parte de m�.
S� que, al ser una serie de anime cl�sico, muchos habr�n o�do hablar de ella pero s�lo unos pocos (los de cierta generaci�n) la habr�n visto y disfrutado. Por hablar, hablar� de la serie de 42 cap�tulos de 1977. El manga, publicado en 5 vol�menes, finaliz� dejando la historia incompleta y la serie secuela / precuela de 1982 - Captain Harlock SSX -, no lleg� a emitirse por estos lares. Una verdadera l�stima. Despu�s llegar�a la pel�cula de animaci�n, las otras series del Leijiverso (siempre es recomendable seguir a Leiji Matsumoto) y, m�s recientemente, las OVAS. Esto �ltimo relativamente f�cil de encontrar pero, quien quiera de verdad conocer la historia, deber�a ver la serie.

La historia comienza con el principio de invasi�n de las Mazon, una raza alien�gena vegetal liderada por la Reina Rafflesia. Ya el comienzo es una especie de homenaje a Ultimatum a la Tierra, con ese misterioso gallardete reclamando el planeta para ellas. En la Tierra, sin embargo, no se hace mucho caso de este hecho. El Dr. Daiba morir� intentando avisar sobre el peligro que corre la humanidad y su hijo Tadashi se unir� a la tripulaci�n de la Arcadia - la nave pirata de Harlock - en busca de venganza y respuestas.

Como se puede ver, el comienzo es bastante t�pico pero, ya aqu�, empiezan a verse detalles que hacen de la serie todo un cl�sico: la historia de Tadashi Daiba no es m�s que el hilo conductor que nos guiar� y enlazar� con las historias de muchos de los tripulantes de la nave, e incluso con la de la propia Arcadia. As�, llegamos a conocer el pasado de Kei Yuki, el jefe de ingenieros Maji, el Dr. Zero y su gato, Yattaran, la misteriosa Miime, �ltima superviviente de su planeta, e incluso veremos la redenci�n de Kirita... Historias todas que son narradas de una forma muy particular. Incluso sorprende la historia de la Arcadia, porque es a la vez una nave para salir de la Tierra y viajar m�s all� del sistema solar y un nexo de uni�n de Harlock con el planeta: por una promesa del capit�n a su amigo Tochiro, vuelve a �l con relativa frecuencia para cuidar de Mayu (Tami), la hija de Tochiro y Emeraldas.

Todas estas historias se relacionan con sus encuentros con las Mazon de las que, poco a poco, vamos descubriendo m�s cosas y, por lo tanto, pasamos a conocer tambi�n sus motivaciones. �sto hace que el final no sea el t�pico de las series de la �poca, sino algo m�s complejo, aunque dentro de lo que se espera en la propia serie. Es un buen detalle, porque cada personaje tiene su historia y no es bueno o malo sin m�s. Todo tiene cierto aire de melancol�a muy acorde con el nombre de la nave de Harlock, cosa que hace el viaje inolvidable.
Justificar a ambos ladosPara acabar, os dejo un enlace de una web impresionante sobre el personaje (en franc�s): Albator SSX, y una imagen del cofre del 30� aniversario de la serie (ese oscuro objeto del deseo que nunca llegaremos a ver por aqu�). :_(
Aquel que pueda, que se embarque en la Arcadia, dudo mucho que se arrepienta. ;P

Monday, September 21, 2009

Gom jabbar


��Ves esto? �pregunt�. Sac� de entre los pliegues de su ropa un cubo de metal verde que ten�a alrededor de quince cent�metros de lado. Lo hizo girar, y Paul vio que uno de sus lados estaba abierto...negro y extra�amente aterrador. Ninguna luz penetraba en su abierta oscuridad.
�Mete tu mano derecha en esta caja �dijo ella.
El miedo se apoder� de Paul. Retrocedi�, pero la vieja mujer dijo:
��Es as� como obedeces a tu madre?
Afront� la mirada de sus brillantes ojos de p�jaro.
Lentamente, consciente de las compulsiones que surg�an de su interior y no pod�a rechazar, Paul meti� su mano dentro de la caja. Al principio experiment� una sensaci�n de fr�o a medida que la oscuridad se acercaba en torno a su mano, despu�s sinti� el contacto del liso metal en sus dedos y un hormigueo, como si su mano se adormeciera.
Una mirada de rapaz apareci� en el rostro de la vieja mujer. Apart� su mano derecha de la caja y la puso, cerrada, al lado de la nuca de Paul. Este vio un destello met�lico y quiso volver la cabeza.
��Quieto! �dijo ella secamente.
�Est� usando de nuevo la Voz!
Ella observ� de nuevo fijamente su rostro.
�Tengo sujeto el gom jabbar cerca de tu cuello �dijo�. El gom jabbar, el peor enemigo. Es una aguja con una gota de veneno en la punta. �Quieto! No te muevas, o el veneno te morder�.
Paul intent� deglutir, pero su garganta estaba seca. No consegu�a apartar su atenci�n de aquel viejo rostro arrugado, aquellos ojos brillantes, aquellas enc�as p�lidas, aquellos dientes de metal plateado que brillaban a cada palabra.
�El hijo de un Duque debe saber acerca de venenos �dijo�. Es algo de nuestro tiempo, �no? El Musky, para envenenar tu bebida. El Aumas, para envenenar tu comida. Los venenos r�pidos, los venenos lentos y los intermedios. Este es uno nuevo para ti: el gom jabbar. S�lo mata a los animales.
El orgullo domin� el miedo de Paul.
��Pretend�is insinuar que el hijo de un Duque es un animal? �pregunt�.
�Digamos que sugiero que puedes ser humano �dijo�. �No te muevas! Te lo advierto, no intentes escapar de mi lado. Soy vieja, pero mi mano puede clavar esta aguja en tu cuello antes de que consigas alejarte lo suficiente.
��Qui�n sois? �sise� Paul�. �C�mo hab�is hecho para enga�ar a mi madre y conseguir que me dejara a solas con vos? �Hab�is sido enviada por los Harkonnen?
��Los Harkonnen? �Cielos, no! Ahora, c�llate �un seco dedo toc� su nuca, y tuvo que refrenar su involuntaria urgencia de escapar de all�.
�Muy bien �dijo ella�. Has pasado la primera prueba. Ahora, esto es lo que falta: si retiras tu mano de la caja, morir�s. Esta es la �nica regla. Deja tu mano en la caja, y vivir�s. Qu�tala, y morir�s.
Paul inspir� profundamente para evitar un estremecimiento.
�Si llamo, en un momento esto estar� lleno de sirvientes que caer�n sobre vos, y ser�is vos quien morir�.
�Los sirvientes no ir�n m�s all� de donde est� tu madre, custodiando esta puerta. Puedes estar seguro. Tu madre sobrevivi� a esta prueba. Ahora ha llegado tu turno. Si�ntete honrado. Es raro que sometamos a los chicos a ella.
La curiosidad redujo el miedo de Paul hasta un nivel controlable. Hab�a detectado la verdad en las palabras de la vieja mujer, no pod�a negarlo. Si su madre estaba all� fuera de guardia... si realmente se trataba de una prueba... Y fuera como fuese, sab�a que no pod�a sustraerse a ella, atrapado por aquella mano cerca de su nuca: el gom jabbar. Trajo a su mente las palabras de la Letan�a contra el Miedo del ritual Bene Gesserit, tal como su madre se las hab�a ense�ado:
�No conocer�is al miedo. El miedo mata la mente. El miedo es la peque�a muerte que conduce a la destrucci�n total. Afrontar� mi miedo. Permitir� que pase sobre m� y a trav�s de m�. Y cuando haya pasado, girar� mi ojo interior para escrutar su camino. All� donde haya pasado el miedo ya no habr� nada. S�lo estar� yo.�
Sinti� que la calma volv�a a �l y dijo:
�Terminemos ya con esto, vieja mujer.
��Vieja mujer! �grit� ella�. Tienes valor, no puede negarse. Bien, vamos a ver esto, se�or m�o �se inclin� hacia �l y su voz se convirti� en un susurro�. Vas a sentir dolor en la mano, y mi gom jabbar tocar� tu cuello... y la muerte ser� tan r�pida como el hacha del verdugo. Retira la mano, y el gom jabbar te matar�. �Has comprendido?
��Qu� hay en la caja?
�Dolor.
El escozor se hizo m�s intenso en su mano. Apret� los labios. �C�mo es posible que esto sea una prueba?, se pregunt�. El escozor se convirti� en comez�n.
��Has o�do hablar de los animales que se devoran una pata para escapar de una trampa? �dijo la vieja mujer�. Esa es la astucia a la que recurrir�a un animal. Un humano permanecer� cogido en la trampa, soportar� el dolor y fingir� estar muerto para coger por sorpresa al cazador y matarlo, y eliminar as� un peligro para su especie.
La comez�n aument� en intensidad, hasta llegar a quemar.
��Por qu� me hac�is esto? �pregunt�.
�Para determinar si eres humano. Ahora, silencio.
Paul cerr� fuertemente su mano izquierda, mientras la sensaci�n de quemadura aumentaba en la otra mano. Crec�a lentamente: calor y m�s calor... y m�s calor. Sinti� que las u�as de su mano izquierda se clavaban en su palma. Intent� sostener los dedos de su mano que ard�a, pero no consigui� moverlos.
�Se est� quemando �sise�.
��Silencio!
El dolor ascendi� por su brazo. El sudor perl� su frente. Cada fibra de su cuerpo le gritaba que retirara su mano de aquel pozo ardiendo... pero... el gom jabbar. Sin volver la cabeza, intent� mover sus ojos para ver aquella terrible aguja envenenada acechando a su cuello. Se dio cuenta de que jadeaba e intent� dominarse sin conseguirlo.
�Dolor!
Su mundo se vaci� por completo excepto su mano derecha inmersa en aquella agon�a y aquel rostro surcado de arrugas que lo miraba fijamente a pocos cent�metros del suyo.
Sus labios estaban tan secos que le cost� separarlos.
�Quema! �Quema!
Le pareci� que la piel de aquella mano agonizante se arrugaba y ennegrec�a, se agrietaba, ca�a, dejando tan s�lo huesos carbonizados.
�Y luego todo ces�!
Como un interruptor que hubiera cortado el flujo de la corriente, el dolor ces�.
Paul sinti� que su brazo derecho temblaba, el sudor segu�a chorreando por todo su cuerpo.
�Ya basta �murmur� la vieja mujer�. �Kull wahad! Ning�n hijo de mujer hab�a tenido que soportar nunca tanto. Es como si hubiera querido que fracasaras �se retir�, apartando el gom jabbar de su cuello�. Retira tu mano de la caja, joven, y m�ratela.
Reprimi� un estremecimiento de dolor, y mir� fijamente el oscuro hueco donde su mano, como movida por voluntad propia, se obstinaba en permanecer. El recuerdo del dolor le imped�a el movimiento. La raz�n le susurraba que no iba a sacar m�s que un mu��n renegrido de aquella caja.
��Ret�rala! �restall� ella.
Sac� la mano de la caja y la mir�, at�nito. Ni una se�al. Ning�n signo de la agon�a sufrida por su carne. Alz� la mano, la gir�, distendi� los dedos.
�Dolor por inducci�n nerviosa �dijo ella�. No puedo ir por ah� mutilando potenciales seres humanos. De todos modos, habr�a m�s de uno que dar�a su mano por conocer el secreto de esta caja �la tom� y la sumergi� entre los pliegues de su ropa.
�Pero el dolor... �dijo Paul.
�El dolor �sorbi� ruidosamente�. Un humano puede dominar cualquier nervio del cuerpo.
Paul not� que su mano izquierda le dol�a, la abri�, y descubri� cuatro sangrantes marcas all� donde las u�as se hab�an clavado en su palma. Dej� caer la mano a lo largo de su costado y mir� a la vieja mujer.
��Hicisteis esto mismo a mi madre?
��Has tamizado nunca arena? �respondi� ella.
La tangencial agresividad de su pregunta desencaden� en su mente un nivel m�s alto de consciencia.
Tamizar la arena. Asinti�.
�Nosotras, las Bene Gesserit, tamizamos a la gente para descubrir a los humanos.
El levant� la mano derecha, intentando hallar el recuerdo de su dolor.
��Y eso es todo... el dolor?
�Te he observado en tu dolor, muchacho. El dolor es tan s�lo el eje de la prueba. Tu madre te ha ense�ado la forma en que observamos. He visto en ti los signos de esta ense�anza. Nuestra prueba consiste en provocar una crisis y observar.
El tono de su voz confirmaba sus palabras. Paul dijo:
�Es cierto.
Ella le mir�. �Percibe la verdad! �Quiz� sea el que estamos buscando? �Quiz� sea realmente el que estamos buscando? Refren� su excitaci�n, record�ndose a s� misma: La esperanza ofusca la observaci�n.
�Sabes cuando la gente cree en lo que dice �indic�.
�Lo s�.
Los arm�nicos de su voz confirmaban su capacidad experimentada. Ella lo percibi� y dijo:
�Quiz� t� seas el Kwisatz Haderach. Si�ntate, hermanito, aqu� a mis pies.
�Prefiero estar de pie.
�Tu madre se sent� a mis pies, una vez.
�Yo no soy mi madre.
�Me detestas un poco �eh? �Mir� hacia la puerta y llam�: �Jessica!
La puerta se abri� y Jessica apareci� en el umbral, mirando la estancia con ojos duros. Se suavizaron al ver a Paul. Consigui� sonre�r d�bilmente.
�Jessica, �has dejado alguna vez de odiarme? �pregunt� la vieja mujer.
�Os quiero y os odio a la vez �dijo Jessica�. El odio... es a causa del dolor que nunca podr� olvidar. El amor... es...
�S�lo los hechos b�sicos �dijo la vieja mujer, pero su voz era suave�. Puedes entrar ahora, pero guarda silencio. Cierra esa puerta y aseg�rate de que nadie nos interrumpa.
Jessica entr� en la estancia, cerr� la puerta y se inmoviliz�, apoyada en ella. Mi hijo vive, pens�. Mi hijo vive y es... humano. Yo lo sab�a... pero... vive. Ahora yo tambi�n puedo seguir viviendo. El contacto de la puerta era duro y real contra su espalda. Todo en la estancia era inmediato y ejerc�a presi�n contra sus sentidos.
Mi hijo vive.
Paul miraba a su madre. Ha dicho la verdad. Hubiera querido irse y estar solo y pensar en aquella experiencia, pero sab�a que no podr�a hacerlo antes de recibir el permiso. La vieja mujer hab�a adquirido una especie de poder sobre �l. Han dicho la verdad. Su madre hab�a pasado aquella misma prueba. La finalidad de todo aquello deb�a ser terrible... el dolor y el miedo hab�an sido terribles. Y conoc�a la naturaleza de todo aquello, las finalidades que se persiguen a toda costa, aquellas que traen consigo la propia urgencia de ser llevadas a cabo. Paul sent�a que aquella finalidad le hab�a sido inoculada. Pero no sab�a a�n cu�l era exactamente.
�Alg�n d�a, muchacho �dijo la vieja mujer�, t� tambi�n deber�s esperar fuera de una puerta como ella. Se necesita mucha voluntad para hacerlo.
Paul mir� su mano a trav�s de la cual hab�a pasado el dolor, luego mir� a la Reverenda Madre. El sonido de su voz conten�a una diferenciaci�n que la distingu�a de todas las otras voces que hab�a o�do su experiencia. Las palabras hab�an sido definidas, brillantes. Sinti� que cualquier pregunta que hubiera hecho habr�a recibido una respuesta que lo hubiera elevado fuera de su mundo carnal hacia algo m�s grande.
��Por qu� busc�is a los humanos? �pregunt�.
�Para hacerlos libres.
��Libres?

He aqu� uno de los fragmentos m�s conocidos de la novela de ciencia-ficci�n Dune de Frank Herbert. Uno de los m�s conocidos y celebrados, la prueba del gom jabbar, en la que se determina si los individuos son humanos o "solamente" animales. He de reconocer que a m� siempre me produjo inquietud todo lo que supone la prueba. Como reconoce Paul Atreides casi de inmediato, todo ello persigue una terrible finalidad. Una especie de examen en la que se determina tanto si el adiestramiento Bene Gesserit ha sido correcto como si la persona llevar� a cabo aquello que ellos deseen, si es capaz para el sacrificio. Dicho de otra manera, lo que se busca en la escena desdice las palabras de los personajes. M�s que hacerla libre, indica si la persona es utilizable. Quiz�s sea ese el mecanismo por el que la escena resulta tan extra�a y, a la vez, hipn�tica: las intenciones se exponen, pero no son tan evidentes como pudiera parecer en una primera lectura. Es la espada y la pared, son las cuerdas del ring, es tambi�n, por qu� no decirlo, la zanahoria en la cuerda (aguanta y tendr�s una recompensa al pasar la prueba). Resulta extra�o que no se comente as� m�s a menudo...Y sin embargo, es algo muy humano. Como era de esperar, nada sali� como esperaban...

Gom jabbar


��Ves esto? �pregunt�. Sac� de entre los pliegues de su ropa un cubo de metal verde que ten�a alrededor de quince cent�metros de lado. Lo hizo girar, y Paul vio que uno de sus lados estaba abierto...negro y extra�amente aterrador. Ninguna luz penetraba en su abierta oscuridad.
�Mete tu mano derecha en esta caja �dijo ella.
El miedo se apoder� de Paul. Retrocedi�, pero la vieja mujer dijo:
��Es as� como obedeces a tu madre?
Afront� la mirada de sus brillantes ojos de p�jaro.
Lentamente, consciente de las compulsiones que surg�an de su interior y no pod�a rechazar, Paul meti� su mano dentro de la caja. Al principio experiment� una sensaci�n de fr�o a medida que la oscuridad se acercaba en torno a su mano, despu�s sinti� el contacto del liso metal en sus dedos y un hormigueo, como si su mano se adormeciera.
Una mirada de rapaz apareci� en el rostro de la vieja mujer. Apart� su mano derecha de la caja y la puso, cerrada, al lado de la nuca de Paul. Este vio un destello met�lico y quiso volver la cabeza.
��Quieto! �dijo ella secamente.
�Est� usando de nuevo la Voz!
Ella observ� de nuevo fijamente su rostro.
�Tengo sujeto el gom jabbar cerca de tu cuello �dijo�. El gom jabbar, el peor enemigo. Es una aguja con una gota de veneno en la punta. �Quieto! No te muevas, o el veneno te morder�.
Paul intent� deglutir, pero su garganta estaba seca. No consegu�a apartar su atenci�n de aquel viejo rostro arrugado, aquellos ojos brillantes, aquellas enc�as p�lidas, aquellos dientes de metal plateado que brillaban a cada palabra.
�El hijo de un Duque debe saber acerca de venenos �dijo�. Es algo de nuestro tiempo, �no? El Musky, para envenenar tu bebida. El Aumas, para envenenar tu comida. Los venenos r�pidos, los venenos lentos y los intermedios. Este es uno nuevo para ti: el gom jabbar. S�lo mata a los animales.
El orgullo domin� el miedo de Paul.
��Pretend�is insinuar que el hijo de un Duque es un animal? �pregunt�.
�Digamos que sugiero que puedes ser humano �dijo�. �No te muevas! Te lo advierto, no intentes escapar de mi lado. Soy vieja, pero mi mano puede clavar esta aguja en tu cuello antes de que consigas alejarte lo suficiente.
��Qui�n sois? �sise� Paul�. �C�mo hab�is hecho para enga�ar a mi madre y conseguir que me dejara a solas con vos? �Hab�is sido enviada por los Harkonnen?
��Los Harkonnen? �Cielos, no! Ahora, c�llate �un seco dedo toc� su nuca, y tuvo que refrenar su involuntaria urgencia de escapar de all�.
�Muy bien �dijo ella�. Has pasado la primera prueba. Ahora, esto es lo que falta: si retiras tu mano de la caja, morir�s. Esta es la �nica regla. Deja tu mano en la caja, y vivir�s. Qu�tala, y morir�s.
Paul inspir� profundamente para evitar un estremecimiento.
�Si llamo, en un momento esto estar� lleno de sirvientes que caer�n sobre vos, y ser�is vos quien morir�.
�Los sirvientes no ir�n m�s all� de donde est� tu madre, custodiando esta puerta. Puedes estar seguro. Tu madre sobrevivi� a esta prueba. Ahora ha llegado tu turno. Si�ntete honrado. Es raro que sometamos a los chicos a ella.
La curiosidad redujo el miedo de Paul hasta un nivel controlable. Hab�a detectado la verdad en las palabras de la vieja mujer, no pod�a negarlo. Si su madre estaba all� fuera de guardia... si realmente se trataba de una prueba... Y fuera como fuese, sab�a que no pod�a sustraerse a ella, atrapado por aquella mano cerca de su nuca: el gom jabbar. Trajo a su mente las palabras de la Letan�a contra el Miedo del ritual Bene Gesserit, tal como su madre se las hab�a ense�ado:
�No conocer�is al miedo. El miedo mata la mente. El miedo es la peque�a muerte que conduce a la destrucci�n total. Afrontar� mi miedo. Permitir� que pase sobre m� y a trav�s de m�. Y cuando haya pasado, girar� mi ojo interior para escrutar su camino. All� donde haya pasado el miedo ya no habr� nada. S�lo estar� yo.�
Sinti� que la calma volv�a a �l y dijo:
�Terminemos ya con esto, vieja mujer.
��Vieja mujer! �grit� ella�. Tienes valor, no puede negarse. Bien, vamos a ver esto, se�or m�o �se inclin� hacia �l y su voz se convirti� en un susurro�. Vas a sentir dolor en la mano, y mi gom jabbar tocar� tu cuello... y la muerte ser� tan r�pida como el hacha del verdugo. Retira la mano, y el gom jabbar te matar�. �Has comprendido?
��Qu� hay en la caja?
�Dolor.
El escozor se hizo m�s intenso en su mano. Apret� los labios. �C�mo es posible que esto sea una prueba?, se pregunt�. El escozor se convirti� en comez�n.
��Has o�do hablar de los animales que se devoran una pata para escapar de una trampa? �dijo la vieja mujer�. Esa es la astucia a la que recurrir�a un animal. Un humano permanecer� cogido en la trampa, soportar� el dolor y fingir� estar muerto para coger por sorpresa al cazador y matarlo, y eliminar as� un peligro para su especie.
La comez�n aument� en intensidad, hasta llegar a quemar.
��Por qu� me hac�is esto? �pregunt�.
�Para determinar si eres humano. Ahora, silencio.
Paul cerr� fuertemente su mano izquierda, mientras la sensaci�n de quemadura aumentaba en la otra mano. Crec�a lentamente: calor y m�s calor... y m�s calor. Sinti� que las u�as de su mano izquierda se clavaban en su palma. Intent� sostener los dedos de su mano que ard�a, pero no consigui� moverlos.
�Se est� quemando �sise�.
��Silencio!
El dolor ascendi� por su brazo. El sudor perl� su frente. Cada fibra de su cuerpo le gritaba que retirara su mano de aquel pozo ardiendo... pero... el gom jabbar. Sin volver la cabeza, intent� mover sus ojos para ver aquella terrible aguja envenenada acechando a su cuello. Se dio cuenta de que jadeaba e intent� dominarse sin conseguirlo.
�Dolor!
Su mundo se vaci� por completo excepto su mano derecha inmersa en aquella agon�a y aquel rostro surcado de arrugas que lo miraba fijamente a pocos cent�metros del suyo.
Sus labios estaban tan secos que le cost� separarlos.
�Quema! �Quema!
Le pareci� que la piel de aquella mano agonizante se arrugaba y ennegrec�a, se agrietaba, ca�a, dejando tan s�lo huesos carbonizados.
�Y luego todo ces�!
Como un interruptor que hubiera cortado el flujo de la corriente, el dolor ces�.
Paul sinti� que su brazo derecho temblaba, el sudor segu�a chorreando por todo su cuerpo.
�Ya basta �murmur� la vieja mujer�. �Kull wahad! Ning�n hijo de mujer hab�a tenido que soportar nunca tanto. Es como si hubiera querido que fracasaras �se retir�, apartando el gom jabbar de su cuello�. Retira tu mano de la caja, joven, y m�ratela.
Reprimi� un estremecimiento de dolor, y mir� fijamente el oscuro hueco donde su mano, como movida por voluntad propia, se obstinaba en permanecer. El recuerdo del dolor le imped�a el movimiento. La raz�n le susurraba que no iba a sacar m�s que un mu��n renegrido de aquella caja.
��Ret�rala! �restall� ella.
Sac� la mano de la caja y la mir�, at�nito. Ni una se�al. Ning�n signo de la agon�a sufrida por su carne. Alz� la mano, la gir�, distendi� los dedos.
�Dolor por inducci�n nerviosa �dijo ella�. No puedo ir por ah� mutilando potenciales seres humanos. De todos modos, habr�a m�s de uno que dar�a su mano por conocer el secreto de esta caja �la tom� y la sumergi� entre los pliegues de su ropa.
�Pero el dolor... �dijo Paul.
�El dolor �sorbi� ruidosamente�. Un humano puede dominar cualquier nervio del cuerpo.
Paul not� que su mano izquierda le dol�a, la abri�, y descubri� cuatro sangrantes marcas all� donde las u�as se hab�an clavado en su palma. Dej� caer la mano a lo largo de su costado y mir� a la vieja mujer.
��Hicisteis esto mismo a mi madre?
��Has tamizado nunca arena? �respondi� ella.
La tangencial agresividad de su pregunta desencaden� en su mente un nivel m�s alto de consciencia.
Tamizar la arena. Asinti�.
�Nosotras, las Bene Gesserit, tamizamos a la gente para descubrir a los humanos.
El levant� la mano derecha, intentando hallar el recuerdo de su dolor.
��Y eso es todo... el dolor?
�Te he observado en tu dolor, muchacho. El dolor es tan s�lo el eje de la prueba. Tu madre te ha ense�ado la forma en que observamos. He visto en ti los signos de esta ense�anza. Nuestra prueba consiste en provocar una crisis y observar.
El tono de su voz confirmaba sus palabras. Paul dijo:
�Es cierto.
Ella le mir�. �Percibe la verdad! �Quiz� sea el que estamos buscando? �Quiz� sea realmente el que estamos buscando? Refren� su excitaci�n, record�ndose a s� misma: La esperanza ofusca la observaci�n.
�Sabes cuando la gente cree en lo que dice �indic�.
�Lo s�.
Los arm�nicos de su voz confirmaban su capacidad experimentada. Ella lo percibi� y dijo:
�Quiz� t� seas el Kwisatz Haderach. Si�ntate, hermanito, aqu� a mis pies.
�Prefiero estar de pie.
�Tu madre se sent� a mis pies, una vez.
�Yo no soy mi madre.
�Me detestas un poco �eh? �Mir� hacia la puerta y llam�: �Jessica!
La puerta se abri� y Jessica apareci� en el umbral, mirando la estancia con ojos duros. Se suavizaron al ver a Paul. Consigui� sonre�r d�bilmente.
�Jessica, �has dejado alguna vez de odiarme? �pregunt� la vieja mujer.
�Os quiero y os odio a la vez �dijo Jessica�. El odio... es a causa del dolor que nunca podr� olvidar. El amor... es...
�S�lo los hechos b�sicos �dijo la vieja mujer, pero su voz era suave�. Puedes entrar ahora, pero guarda silencio. Cierra esa puerta y aseg�rate de que nadie nos interrumpa.
Jessica entr� en la estancia, cerr� la puerta y se inmoviliz�, apoyada en ella. Mi hijo vive, pens�. Mi hijo vive y es... humano. Yo lo sab�a... pero... vive. Ahora yo tambi�n puedo seguir viviendo. El contacto de la puerta era duro y real contra su espalda. Todo en la estancia era inmediato y ejerc�a presi�n contra sus sentidos.
Mi hijo vive.
Paul miraba a su madre. Ha dicho la verdad. Hubiera querido irse y estar solo y pensar en aquella experiencia, pero sab�a que no podr�a hacerlo antes de recibir el permiso. La vieja mujer hab�a adquirido una especie de poder sobre �l. Han dicho la verdad. Su madre hab�a pasado aquella misma prueba. La finalidad de todo aquello deb�a ser terrible... el dolor y el miedo hab�an sido terribles. Y conoc�a la naturaleza de todo aquello, las finalidades que se persiguen a toda costa, aquellas que traen consigo la propia urgencia de ser llevadas a cabo. Paul sent�a que aquella finalidad le hab�a sido inoculada. Pero no sab�a a�n cu�l era exactamente.
�Alg�n d�a, muchacho �dijo la vieja mujer�, t� tambi�n deber�s esperar fuera de una puerta como ella. Se necesita mucha voluntad para hacerlo.
Paul mir� su mano a trav�s de la cual hab�a pasado el dolor, luego mir� a la Reverenda Madre. El sonido de su voz conten�a una diferenciaci�n que la distingu�a de todas las otras voces que hab�a o�do su experiencia. Las palabras hab�an sido definidas, brillantes. Sinti� que cualquier pregunta que hubiera hecho habr�a recibido una respuesta que lo hubiera elevado fuera de su mundo carnal hacia algo m�s grande.
��Por qu� busc�is a los humanos? �pregunt�.
�Para hacerlos libres.
��Libres?

He aqu� uno de los fragmentos m�s conocidos de la novela de ciencia-ficci�n Dune de Frank Herbert. Uno de los m�s conocidos y celebrados, la prueba del gom jabbar, en la que se determina si los individuos son humanos o "solamente" animales. He de reconocer que a m� siempre me produjo inquietud todo lo que supone la prueba. Como reconoce Paul Atreides casi de inmediato, todo ello persigue una terrible finalidad. Una especie de examen en la que se determina tanto si el adiestramiento Bene Gesserit ha sido correcto como si la persona llevar� a cabo aquello que ellos deseen, si es capaz para el sacrificio. Dicho de otra manera, lo que se busca en la escena desdice las palabras de los personajes. M�s que hacerla libre, indica si la persona es utilizable. Quiz�s sea ese el mecanismo por el que la escena resulta tan extra�a y, a la vez, hipn�tica: las intenciones se exponen, pero no son tan evidentes como pudiera parecer en una primera lectura. Es la espada y la pared, son las cuerdas del ring, es tambi�n, por qu� no decirlo, la zanahoria en la cuerda (aguanta y tendr�s una recompensa al pasar la prueba). Resulta extra�o que no se comente as� m�s a menudo...Y sin embargo, es algo muy humano. Como era de esperar, nada sali� como esperaban...

Monday, August 10, 2009

Phileas Fogg y el Capit�n Nemo

Si hicieran una encuesta sobre qu� obras de Jules Verne son las preferidas por el gran p�blico, creo que La vuelta al mundo en 80 d�as y 20.000 leguas de viaje submarino ganar�an por goleada. No es de extra�ar: las dos son grandes novelas de aventuras que contin�an conservando todo su atractivo en la actualidad y que, adem�s, han contado con numerosas adaptaciones al cine y en TV, algunas de las cuales son grandes cl�sicos del g�nero.

En La vuelta al mundo en 80 d�as, nos embarcamos en una genial viaje alrededor del mundo de finales del siglo XIX acompa�ados de un misterioso caballero brit�nico llamado Phileas Fogg, que se juega casi toda su fortuna en una arriesgada apuesta, y de su criado franc�s Passepartout. Los numerosos contratiempos del viaje, los parajes ex�ticos y la continua carrera contrarreloj son inolvidables. Adem�s, Passepartout encuentra soluciones para casi todo, y soluciones de lo m�s extra�as, ya que trabaj� en un circo durante a�os. De hecho, Passepartout empieza a trabajar para Fogg justo al comienzo de la novela...y no sabe absolutamente nada del pasado de su se�or. �C�mo hizo su fortuna? �Es un ladr�n de bancos? �Fue marino? Algunas de las respuestas a estas preguntas las encontraremos a lo largo de la novela; pero otras, no.

Por su parte, en 20.000 leguas de viaje submarino viajamos con el profesor Aronnax, su fiel Conseil y el arponero Ned Land a la b�squeda de un extra�o monstruo marino que ha atacado ya a numerosos barcos. Pronto vemos que "el monstruo" es en realidad un submarino gobernado por el atormentado Capit�n Nemo y su tripulaci�n. Conoceremos el fondo del mar y las ut�picas ideas del capit�n, pero tendremos que esperar a leer La isla misteriosa para saber con detalle cu�l fue el pasado de este personaje.

A menudo me he preguntado qu� peso final sobre el �xito de estas dos novelas tiene el hecho de que la verdadera identidad de los protagonistas sea un misterio; y un misterio que no queda revelado del todo en las novelas. Para Nemo, el enigma ser� del todo resuelto en La isla misteriosa pero, de Fogg, s�lo llegaremos a saber que, en alg�n momento de su pasado, fue marino. Su origen y su verdadera identidad nunca la llegamos a conocer... Estos detalles me hac�an muchas veces imaginar un pasado para Fogg y, con frecuencia, este pasado le ligaba a Nemo. �Y si hubiera sido un antiguo tripulante del Nautilus? Quiz�s hab�a huido de all� al comenzar los ataques de Nemo a las embarcaciones, descontento con el giro que estaban tomando las cosas...Quiz�s el inicio de su fortuna hab�a que buscarlo en parte del tesoro de la bah�a de Vigo... Pero, ya puestos, �por qu� no imaginar los hechos que lo llevaron hasta el Nautilus? En fin, como puede verse, es un tema que da mucho juego.

Y, por lo que se ve, en cierta manera, no soy la �nica que ha pensado en �sto, incluso me top� con informaci�n sobre una novela de 1973: The other log of Phileas Fogg, de Philip Jos� Farmer. No est� traducida al espa�ol y no la he le�do (al menos, por ahora) pero la trama se centra en parte en ver La vuelta al mundo en 80 d�as dentro del contexto de una historia mucho mayor: la lucha entre los Eridani y los Capellas, dos razas alien�genas enfrentadas. As�, Fogg ser�a un agente de los Eridani mientras que Nemo lo ser�a de los Capellas. De hecho, Nemo tiene tambi�n otra identidad en esta historia: James Moriarty. Es as� como la trama implica tambi�n a Sherlock Holmes y a todo el universo de las historias de Arthur Conan Doyle. La verdad, me est� empezando a interesar esta novela, con su argumento de ciencia-ficci�n steampunk. Por las opiniones que he podido ver de los lectores, est� bastante bien. No son las historias que hab�a imaginado (puede que sigan rondando por mi cabeza durante mucho tiempo todav�a) pero encuentro curiosa esta casualidad...

Phileas Fogg y el Capit�n Nemo

Si hicieran una encuesta sobre qu� obras de Jules Verne son las preferidas por el gran p�blico, creo que La vuelta al mundo en 80 d�as y 20.000 leguas de viaje submarino ganar�an por goleada. No es de extra�ar: las dos son grandes novelas de aventuras que contin�an conservando todo su atractivo en la actualidad y que, adem�s, han contado con numerosas adaptaciones al cine y en TV, algunas de las cuales son grandes cl�sicos del g�nero.

En La vuelta al mundo en 80 d�as, nos embarcamos en una genial viaje alrededor del mundo de finales del siglo XIX acompa�ados de un misterioso caballero brit�nico llamado Phileas Fogg, que se juega casi toda su fortuna en una arriesgada apuesta, y de su criado franc�s Passepartout. Los numerosos contratiempos del viaje, los parajes ex�ticos y la continua carrera contrarreloj son inolvidables. Adem�s, Passepartout encuentra soluciones para casi todo, y soluciones de lo m�s extra�as, ya que trabaj� en un circo durante a�os. De hecho, Passepartout empieza a trabajar para Fogg justo al comienzo de la novela...y no sabe absolutamente nada del pasado de su se�or. �C�mo hizo su fortuna? �Es un ladr�n de bancos? �Fue marino? Algunas de las respuestas a estas preguntas las encontraremos a lo largo de la novela; pero otras, no.

Por su parte, en 20.000 leguas de viaje submarino viajamos con el profesor Aronnax, su fiel Conseil y el arponero Ned Land a la b�squeda de un extra�o monstruo marino que ha atacado ya a numerosos barcos. Pronto vemos que "el monstruo" es en realidad un submarino gobernado por el atormentado Capit�n Nemo y su tripulaci�n. Conoceremos el fondo del mar y las ut�picas ideas del capit�n, pero tendremos que esperar a leer La isla misteriosa para saber con detalle cu�l fue el pasado de este personaje.

A menudo me he preguntado qu� peso final sobre el �xito de estas dos novelas tiene el hecho de que la verdadera identidad de los protagonistas sea un misterio; y un misterio que no queda revelado del todo en las novelas. Para Nemo, el enigma ser� del todo resuelto en La isla misteriosa pero, de Fogg, s�lo llegaremos a saber que, en alg�n momento de su pasado, fue marino. Su origen y su verdadera identidad nunca la llegamos a conocer... Estos detalles me hac�an muchas veces imaginar un pasado para Fogg y, con frecuencia, este pasado le ligaba a Nemo. �Y si hubiera sido un antiguo tripulante del Nautilus? Quiz�s hab�a huido de all� al comenzar los ataques de Nemo a las embarcaciones, descontento con el giro que estaban tomando las cosas...Quiz�s el inicio de su fortuna hab�a que buscarlo en parte del tesoro de la bah�a de Vigo... Pero, ya puestos, �por qu� no imaginar los hechos que lo llevaron hasta el Nautilus? En fin, como puede verse, es un tema que da mucho juego.

Y, por lo que se ve, en cierta manera, no soy la �nica que ha pensado en �sto, incluso me top� con informaci�n sobre una novela de 1973: The other log of Phileas Fogg, de Philip Jos� Farmer. No est� traducida al espa�ol y no la he le�do (al menos, por ahora) pero la trama se centra en parte en ver La vuelta al mundo en 80 d�as dentro del contexto de una historia mucho mayor: la lucha entre los Eridani y los Capellas, dos razas alien�genas enfrentadas. As�, Fogg ser�a un agente de los Eridani mientras que Nemo lo ser�a de los Capellas. De hecho, Nemo tiene tambi�n otra identidad en esta historia: James Moriarty. Es as� como la trama implica tambi�n a Sherlock Holmes y a todo el universo de las historias de Arthur Conan Doyle. La verdad, me est� empezando a interesar esta novela, con su argumento de ciencia-ficci�n steampunk. Por las opiniones que he podido ver de los lectores, est� bastante bien. No son las historias que hab�a imaginado (puede que sigan rondando por mi cabeza durante mucho tiempo todav�a) pero encuentro curiosa esta casualidad...

Wednesday, July 1, 2009

Cuando Juan y Tula fueron a Siritinga

Ah, Siritinga... Cu�ntos recuerdos. �De verdad que han pasado ya nueve a�os desde que lo emitieron? Pues parece que est� a un mundo de distancia. Y, sin embargo, ha dejado a muchos "siriting�logos y siriting�filos" sueltos por la Red ;). En aquella �poca todav�a estudiaba y era f�cil viajar hasta Siritinga por las tardes (o a la ma�ana siguiente, con la repetici�n) con el �nico equipaje de unos cascos. S�, era f�cil estar en otro lugar y f�cil ocultarlo... Recuerdos de un tiempo feliz.

Ahora mi puerta a Siritinga se abre aqu�.
Como muestra, �por qu� no escuchar el cap�tulo 00 y el cap�tulo 01? ;)


    • Villancicos de Siritinga para escuchar:
    1. Biborgs biborgs
    2. Cantinela de Confucio para Siritinga
    3. Centauros en la tormenta
    4. Cien maravedises
    5. Come to siritinga + imanol
    6. Cu�nto biborgs es tu amor
    7. El-Jormaz Bond
    8. Gotas de flujo bermell�n
    9. La canci�n del compa�ero Sikarra
    10. Mares del Sur

    Y, por supuesto, no se puede dejar de visitar: Tributo a Siritinga