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Saturday, July 16, 2011

El halc�n y la flecha (1950)

Pues sucede que julio me ha vuelto a traer recuerdos de cine de verano y vacaciones. No s� por qu�, a veces me sorprendo con la melod�a burlona que Max Steiner compuso para El halc�n y la flecha metida en la cabeza. Como si del gato de Cheshire se tratara, aparece entonces la sonrisa eterna de Burt Lancaster, que va vestido de Dardo y acompa�ado de Nick Cravat. Si se piensa bien, quiz�s esta aparici�n se pueda considerar un n�mero acrob�tico cl�sico, de los de toda la vida, esos en los que siempre lo dif�cil parece f�cil.

La historia contin�a desarroll�ndose, aparecen m�s personajes. Virginia Mayo va encadenada al paisaje: tras ella aparece un templo romano en ruinas que, sin embargo, parece alegre en medio del bosque. Nada que ver con las inmensas salas de cierto castillo en el que habita Ulrich... Los tejados, en cambio, est�n llenos de luz, son una v�a de escape y son para Rudi. Quiz�s esto sea una nueva acrobacia de Burt y Nick, porque cierto pensamiento acude a m� y cierra la trama:

No importa el poder que tenga el halc�n y la altura a la que vuele, la flecha del tiempo cazador siempre le acaba alcanzando. Una flecha burlona, que se r�e hasta de su sombra y que no le da importancia a su viaje porque sabe que no hay nada mejor que tener al tiempo de su parte.

El halc�n y la flecha (1950)

Pues sucede que julio me ha vuelto a traer recuerdos de cine de verano y vacaciones. No s� por qu�, a veces me sorprendo con la melod�a burlona que Max Steiner compuso para El halc�n y la flecha metida en la cabeza. Como si del gato de Cheshire se tratara, aparece entonces la sonrisa eterna de Burt Lancaster, que va vestido de Dardo y acompa�ado de Nick Cravat. Si se piensa bien, quiz�s esta aparici�n se pueda considerar un n�mero acrob�tico cl�sico, de los de toda la vida, esos en los que siempre lo dif�cil parece f�cil.

La historia contin�a desarroll�ndose, aparecen m�s personajes. Virginia Mayo va encadenada al paisaje: tras ella aparece un templo romano en ruinas que, sin embargo, parece alegre en medio del bosque. Nada que ver con las inmensas salas de cierto castillo en el que habita Ulrich... Los tejados, en cambio, est�n llenos de luz, son una v�a de escape y son para Rudi. Quiz�s esto sea una nueva acrobacia de Burt y Nick, porque cierto pensamiento acude a m� y cierra la trama:

No importa el poder que tenga el halc�n y la altura a la que vuele, la flecha del tiempo cazador siempre le acaba alcanzando. Una flecha burlona, que se r�e hasta de su sombra y que no le da importancia a su viaje porque sabe que no hay nada mejor que tener al tiempo de su parte.

Monday, July 26, 2010

Ella: una historia de aventuras

El t�tulo no miente: si de algo podemos estar seguros en esta novela de Henry Rider Haggard es de que es una magn�fica novela de aventuras, una buena lectura para estas fechas. Una historia de aventuras en �frica, de exploradores del siglo XIX; una historia de fantas�a y de terror, donde todo es posible; y, sobre todo, la historia de una protagonista que no s�lo alcanza la inmortalidad en el libro sino que ha conseguido convertirse en uno de los personajes m�s carism�ticos y atemporales de la literatura popular, inspirando a su vez a un buen n�mero de autores. Mucho se ha escrito sobre Ayesha, pero mejor es acercarse a lo que nos dej� escrito Haggard sobre Ella.

La historia comienza con nuestro narrador, Horace Holly, tutor de Leo Vincey. �l es quien nos gu�a a trav�s de toda esta aventura y quien acompa�a a Leo a �frica para llegar hasta el fondo de un misterio instalado en la familia Vincey desde hace m�s de dos mil a�os: la b�squeda de una reina inmortal de la que una antigua tradici�n familiar les exige vengarse. Siguiendo el hilo de esta extra�a historia, Holly y Leo llegan a la ciudad de K�r, lugar en el que se oculta Ayesha y territorio del actual pueblo de los amahagger, la cuna de una antigua civilizaci�n desaparecida. Todo en la ciudad recuerda el esplendor pasado y el extra�o cataclismo que la hizo desaparecer: sus obras sirven muchas veces de excusa para hacernos mostrar las diferencias de car�cter de Holly y Ayesha, dando algo de profundidad a la historia, y sus numerosas tumbas e historias crean un ambiente inquietante: el de la constante presencia de la muerte en un lugar en el que reina un ser que alcanz� la inmortalidad. Porque la novela es, en parte, la historia de esta inmortalidad: la forma en la que Ayesha aguarda durante milenios el regreso de alguien con quien compartirla, a solas con sus recuerdos y con sus penas, capaz de lo mejor y de lo peor. Quiz�s sea �ste parte de su encanto, la historia de un personaje que no se detiene ante nada, ni siquiera ante la muerte porque, incluso si ha de sucumbir, de una cosa podemos estar seguros: ser� por poco tiempo, ser� para volver. ;)

Ella: una historia de aventuras

El t�tulo no miente: si de algo podemos estar seguros en esta novela de Henry Rider Haggard es de que es una magn�fica novela de aventuras, una buena lectura para estas fechas. Una historia de aventuras en �frica, de exploradores del siglo XIX; una historia de fantas�a y de terror, donde todo es posible; y, sobre todo, la historia de una protagonista que no s�lo alcanza la inmortalidad en el libro sino que ha conseguido convertirse en uno de los personajes m�s carism�ticos y atemporales de la literatura popular, inspirando a su vez a un buen n�mero de autores. Mucho se ha escrito sobre Ayesha, pero mejor es acercarse a lo que nos dej� escrito Haggard sobre Ella.

La historia comienza con nuestro narrador, Horace Holly, tutor de Leo Vincey. �l es quien nos gu�a a trav�s de toda esta aventura y quien acompa�a a Leo a �frica para llegar hasta el fondo de un misterio instalado en la familia Vincey desde hace m�s de dos mil a�os: la b�squeda de una reina inmortal de la que una antigua tradici�n familiar les exige vengarse. Siguiendo el hilo de esta extra�a historia, Holly y Leo llegan a la ciudad de K�r, lugar en el que se oculta Ayesha y territorio del actual pueblo de los amahagger, la cuna de una antigua civilizaci�n desaparecida. Todo en la ciudad recuerda el esplendor pasado y el extra�o cataclismo que la hizo desaparecer: sus obras sirven muchas veces de excusa para hacernos mostrar las diferencias de car�cter de Holly y Ayesha, dando algo de profundidad a la historia, y sus numerosas tumbas e historias crean un ambiente inquietante: el de la constante presencia de la muerte en un lugar en el que reina un ser que alcanz� la inmortalidad. Porque la novela es, en parte, la historia de esta inmortalidad: la forma en la que Ayesha aguarda durante milenios el regreso de alguien con quien compartirla, a solas con sus recuerdos y con sus penas, capaz de lo mejor y de lo peor. Quiz�s sea �ste parte de su encanto, la historia de un personaje que no se detiene ante nada, ni siquiera ante la muerte porque, incluso si ha de sucumbir, de una cosa podemos estar seguros: ser� por poco tiempo, ser� para volver. ;)

Wednesday, March 24, 2010

Aquellas hero�nas de televisi�n

Hoy toca echar la vista atr�s; me voy a detener un poco en recordar algunas protagonistas de series de televisi�n que han quedado en mi memoria y que me hicieron pasar muchas buenas tardes en su momento, hero�nas pulp que se mov�an en un mundo de aventuras y ciencia-ficci�n.

La primera de ellas es la coronel Wilma Deering, personaje de la serie Buck Rogers en el siglo XXV. Una versi�n para televisi�n del cl�sico c�mic de los a�os 30 que const� de dos temporadas (a�os 1979 a 1981). La historia es conocida: Buck Rogers, astronauta de finales del siglo XX, sufre un accidente durante una misi�n espacial y queda en estado de hibernaci�n, siendo rescatado por casualidad ya en el siglo XXV, por lo que tendr� que adaptarse a la nueva sociedad del futuro, donde conocer� a Wilma, interpretada por Erin Gray, y al resto de personajes que entrar�n a formar parte de su vida. Deering es una compa�era a la par del h�roe, que tendr� que ponerle al d�a. :) Las dos temporadas de la serie son curiosas: la primera se aprovecha de la moda Star Wars de la �poca, y abundan los androides y las batallas espaciales; la segunda bebe directamente de Star Trek, y los protagonistas se embarcan en una misi�n de exploraci�n de nuevos mundos. Curiosa forma de cerrar un c�rculo, porque si se cuenta que una de las fuentes de inspiraci�n de Gene Roddenberry para crear Star Trek fue el c�mic original de Buck Rogers, esta adaptaci�n se inspira directamente en la serie de los 60. Cosas de la tele. La est�tica disco de la �poca le da una ambientaci�n que a m� me sigue pareciendo hasta cierto punto atractiva. Vamos, que sigue consiguiendo hacer pasar buenos ratos. ;)

La segunda protagonista ten�a serie propia; eso s�, era un spin-off de El hombre de los seis millones de d�lares. Se trata, pues, de Jaime Sommers, interpretada por Lindsay Wagner, m�s conocida como La mujer bi�nica. Esta serie de los 70 narra las aventuras de una hero�na a la que, tras sufrir un accidente de paracaidismo, se le reemplazan algunas partes del cuerpo por los llamados componentes bi�nicos: las piernas, el brazo derecho y uno de los o�dos, lo que le otorga nuevas facultades. Vamos, un cyborg en pleno siglo XX. ;) A pesar de todo, y aunque la trama a veces se enredaba m�s que un culebr�n, Jaime llevaba la mayor�a de las veces una vida m�s o menos normal como profesora, s�lo que de vez en cuando hac�a alg�n trabajo para la OSI. Otra serie para las tardes. ;)

Para acabar este minirepaso, creo que no pod�a faltar la teniente Uhura, interpretada por Michelle Nichols, de Star Trek. Me temo que sin ella cualquier ranking, recuento, memoria o como se le quiera llamar de hero�nas televisivas queda cojo. La oficial de comunicaciones del Enterprise siempre estaba ah� y, aunque parezca que no con el paso de los a�os, su presencia se sigue notando. �O es que a alguien, de la �poca que sea y que haya visto la serie, le pas� desapercibida? Se puede ver c�mo su protagonismo aumentaba con cada temporada, �qu� podr�a a�adir yo que no hayan contado ya otros? As� que creo que voy a dejar este repaso aqu� con una pregunta, �a cu�ntas a�adir�ais vosotros? Pensadlo. ;)

Aquellas hero�nas de televisi�n

Hoy toca echar la vista atr�s; me voy a detener un poco en recordar algunas protagonistas de series de televisi�n que han quedado en mi memoria y que me hicieron pasar muchas buenas tardes en su momento, hero�nas pulp que se mov�an en un mundo de aventuras y ciencia-ficci�n.

La primera de ellas es la coronel Wilma Deering, personaje de la serie Buck Rogers en el siglo XXV. Una versi�n para televisi�n del cl�sico c�mic de los a�os 30 que const� de dos temporadas (a�os 1979 a 1981). La historia es conocida: Buck Rogers, astronauta de finales del siglo XX, sufre un accidente durante una misi�n espacial y queda en estado de hibernaci�n, siendo rescatado por casualidad ya en el siglo XXV, por lo que tendr� que adaptarse a la nueva sociedad del futuro, donde conocer� a Wilma, interpretada por Erin Gray, y al resto de personajes que entrar�n a formar parte de su vida. Deering es una compa�era a la par del h�roe, que tendr� que ponerle al d�a. :) Las dos temporadas de la serie son curiosas: la primera se aprovecha de la moda Star Wars de la �poca, y abundan los androides y las batallas espaciales; la segunda bebe directamente de Star Trek, y los protagonistas se embarcan en una misi�n de exploraci�n de nuevos mundos. Curiosa forma de cerrar un c�rculo, porque si se cuenta que una de las fuentes de inspiraci�n de Gene Roddenberry para crear Star Trek fue el c�mic original de Buck Rogers, esta adaptaci�n se inspira directamente en la serie de los 60. Cosas de la tele. La est�tica disco de la �poca le da una ambientaci�n que a m� me sigue pareciendo hasta cierto punto atractiva. Vamos, que sigue consiguiendo hacer pasar buenos ratos. ;)

La segunda protagonista ten�a serie propia; eso s�, era un spin-off de El hombre de los seis millones de d�lares. Se trata, pues, de Jaime Sommers, interpretada por Lindsay Wagner, m�s conocida como La mujer bi�nica. Esta serie de los 70 narra las aventuras de una hero�na a la que, tras sufrir un accidente de paracaidismo, se le reemplazan algunas partes del cuerpo por los llamados componentes bi�nicos: las piernas, el brazo derecho y uno de los o�dos, lo que le otorga nuevas facultades. Vamos, un cyborg en pleno siglo XX. ;) A pesar de todo, y aunque la trama a veces se enredaba m�s que un culebr�n, Jaime llevaba la mayor�a de las veces una vida m�s o menos normal como profesora, s�lo que de vez en cuando hac�a alg�n trabajo para la OSI. Otra serie para las tardes. ;)

Para acabar este minirepaso, creo que no pod�a faltar la teniente Uhura, interpretada por Michelle Nichols, de Star Trek. Me temo que sin ella cualquier ranking, recuento, memoria o como se le quiera llamar de hero�nas televisivas queda cojo. La oficial de comunicaciones del Enterprise siempre estaba ah� y, aunque parezca que no con el paso de los a�os, su presencia se sigue notando. �O es que a alguien, de la �poca que sea y que haya visto la serie, le pas� desapercibida? Se puede ver c�mo su protagonismo aumentaba con cada temporada, �qu� podr�a a�adir yo que no hayan contado ya otros? As� que creo que voy a dejar este repaso aqu� con una pregunta, �a cu�ntas a�adir�ais vosotros? Pensadlo. ;)

Sunday, March 7, 2010

Atravesado por la flecha y Antoine de las tormentas, de Luis Dur�n

Le� estas dos obras -Atravesado por la flecha y Antoine de las tormentas- hace alg�n tiempo y realmente me impresionaron. Luis Dur�n tiene un estilo muy personal de contar historias; una manera sencilla pero que engancha casi a traici�n: es conmovedora, on�rica, tierna... Y, sin embargo, no es enteramente amable ni creo que guste a todo el mundo pero a m�, estas dos historias, me llegaron. Como les hall� algunos puntos en com�n, me ha parecido adecuado dedicarles una misma entrada: 
Entre los temas comunes que tratan ambas obras est�n el del mundo de los sue�os y el de los muertos, muy cercanos entre s�, y la especial relaci�n que tienen los protagonistas con ambos mundos, sobre todo durante su infancia, a trav�s de los cuentos infantiles. Una relaci�n que parece perdida durante la vida adulta y que, de alguna manera, parece una de las causas de sus desgracias: en alg�n momento los abandonaron u olvidaron y sus vidas se convirtieron en un simple dejarse llevar. El mundo en el que viven los personajes es muchas veces cruel; en cambio, el mundo de los sue�os es algo a�orado, el calor de la infancia. En relaci�n con ello, est� el tema del destino y el del tiempo limitado que tenemos para vivir nuestras vidas y c�mo, la mayor�a de las veces, este tiempo se pierde de manera absurda. La muerte, de alguna manera, es una forma de volver a encontrar un mundo perdido. Eso s�, si en Atravesado por la flecha se transmite un sentimiento de esperanza (Bernard toma la decisi�n de vivir por su cuenta la poca vida que le queda y otros le siguen con la misma intenci�n y buena voluntad) en Antoine de las tormentas prevalece m�s el sentimiento de destino fatal que persigue al protagonista sin que �ste pueda hacer nada. 

Atravesado por la flecha es una historia m�s corta pero tambi�n me dio la sensaci�n de ser m�s redonda y m�s amable. La situaci�n de Bernard, a pesar de ser m�s desesperada, lo convierte en alguien sin nada que perder y que, por tanto, consigue ganar algo antes del final. Es precisamente esto lo que hace de �l un peligro para quienes le persiguen. Antoine de las tormentas, en cambio, es como una trampa que se va cerrando en torno al protagonista sin que este se d� cuenta de tal manera que, al final, se cierra de forma brusca, incluso para los lectores, con un "se acab� nuestro tiempo" que corta la historia de manera definitiva. A lo largo de la trama principal se van intercalando los peque�os cuentos que Irene, la madre de Antoine, le contaba de ni�o, como si nos fueran preparando para algo, un algo que no consigue llegar. Eso s�, las historias son una maravilla. ;)

No voy a contar detalles; al menos esta vez, no. Me conformo con despertar algo de inter�s y que los lea quien quiera. Realmente me atrajeron los temas que trata y la forma en que lo hace. ;)

Atravesado por la flecha y Antoine de las tormentas, de Luis Dur�n

Le� estas dos obras -Atravesado por la flecha y Antoine de las tormentas- hace alg�n tiempo y realmente me impresionaron. Luis Dur�n tiene un estilo muy personal de contar historias; una manera sencilla pero que engancha casi a traici�n: es conmovedora, on�rica, tierna... Y, sin embargo, no es enteramente amable ni creo que guste a todo el mundo pero a m�, estas dos historias, me llegaron. Como les hall� algunos puntos en com�n, me ha parecido adecuado dedicarles una misma entrada: 
Entre los temas comunes que tratan ambas obras est�n el del mundo de los sue�os y el de los muertos, muy cercanos entre s�, y la especial relaci�n que tienen los protagonistas con ambos mundos, sobre todo durante su infancia, a trav�s de los cuentos infantiles. Una relaci�n que parece perdida durante la vida adulta y que, de alguna manera, parece una de las causas de sus desgracias: en alg�n momento los abandonaron u olvidaron y sus vidas se convirtieron en un simple dejarse llevar. El mundo en el que viven los personajes es muchas veces cruel; en cambio, el mundo de los sue�os es algo a�orado, el calor de la infancia. En relaci�n con ello, est� el tema del destino y el del tiempo limitado que tenemos para vivir nuestras vidas y c�mo, la mayor�a de las veces, este tiempo se pierde de manera absurda. La muerte, de alguna manera, es una forma de volver a encontrar un mundo perdido. Eso s�, si en Atravesado por la flecha se transmite un sentimiento de esperanza (Bernard toma la decisi�n de vivir por su cuenta la poca vida que le queda y otros le siguen con la misma intenci�n y buena voluntad) en Antoine de las tormentas prevalece m�s el sentimiento de destino fatal que persigue al protagonista sin que �ste pueda hacer nada. 

Atravesado por la flecha es una historia m�s corta pero tambi�n me dio la sensaci�n de ser m�s redonda y m�s amable. La situaci�n de Bernard, a pesar de ser m�s desesperada, lo convierte en alguien sin nada que perder y que, por tanto, consigue ganar algo antes del final. Es precisamente esto lo que hace de �l un peligro para quienes le persiguen. Antoine de las tormentas, en cambio, es como una trampa que se va cerrando en torno al protagonista sin que este se d� cuenta de tal manera que, al final, se cierra de forma brusca, incluso para los lectores, con un "se acab� nuestro tiempo" que corta la historia de manera definitiva. A lo largo de la trama principal se van intercalando los peque�os cuentos que Irene, la madre de Antoine, le contaba de ni�o, como si nos fueran preparando para algo, un algo que no consigue llegar. Eso s�, las historias son una maravilla. ;)

No voy a contar detalles; al menos esta vez, no. Me conformo con despertar algo de inter�s y que los lea quien quiera. Realmente me atrajeron los temas que trata y la forma en que lo hace. ;)

Wednesday, January 13, 2010

�Nunca mires atr�s? Las novelas de Sabatini

A todos nos ha pasado alguna vez que, en alg�n momento, hemos guardado muy buen recuerdo de algo y, al  volver a ver aquello que tanto nos emocion� a�os despu�s, descubrimos que la memoria nos ha traicionado y que no era tan maravilloso o genial o que, sencillamente, nosotros ya no somos los mismos y nuestros gustos, intereses y forma de ver el mundo han cambiado... Pues bien, estas experiencias que nos ense�an que el pasado pasado est� tambi�n se pueden volver en nuestra contra cuando nos impiden, o nos hacen tener un excesivo respeto por, volver a abordar algo o a retomar alg�n tema. Como dije al principio, a todos nos pasa; y en todos los �mbitos de la vida. Pero, como no voy a tratar ning�n gran tema, quiz�s sea bueno que ponga un ejemplo menor pero curioso: esto mismo me viene pasando desde hace un tiempo con las novelas de Rafael Sabatini.

La culpa la tiene el cine: dos de las mejores pel�culas de aventuras que recuerdo est�n basadas en obras suyas: Scaramouche (George Sidney, 1952) y El cisne negro (Henry King, 1942). S� que otros a�adir�an sin pensarlo El capit�n Blood y El halc�n del mar, pero es que a m� las pel�culas de Errol Flynn nunca me interesaron demasiado, qu� se le va a hacer XD. Y ah� est� el problema: guardo muy buenos recuerdos; de hecho, volver a ver estas pel�culas sigue siendo un buen entretenimiento pero asomarme a las novelas, la fuente original, siempre me tir� para atr�s por temor a lo que pudiera encontrar. S� que es algo que no pasar�a si hubiese le�do alguna en su momento, porque es algo que no me sucede con otras; pero tambi�n s� que, por ese mismo motivo, las voy a mirar con otros ojos. Con todo y con eso, como s� que, en este caso particular, la calidad se lo merece, tarde o temprano terminar� cayendo, que es la mejor forma de afrontar este tipo de asuntos. Se puede considerar como un prop�sito de A�o Nuevo, lo que ya no s� es de qu� a�o, exactamente. Pero como esto no deja de ser, al fin y al cabo, mas que una especie de diario personal del siglo XXI, aqu� dejo este apunte para tenerlo presente cuando llegue el momento. ;)

�Nunca mires atr�s? Las novelas de Sabatini

A todos nos ha pasado alguna vez que, en alg�n momento, hemos guardado muy buen recuerdo de algo y, al  volver a ver aquello que tanto nos emocion� a�os despu�s, descubrimos que la memoria nos ha traicionado y que no era tan maravilloso o genial o que, sencillamente, nosotros ya no somos los mismos y nuestros gustos, intereses y forma de ver el mundo han cambiado... Pues bien, estas experiencias que nos ense�an que el pasado pasado est� tambi�n se pueden volver en nuestra contra cuando nos impiden, o nos hacen tener un excesivo respeto por, volver a abordar algo o a retomar alg�n tema. Como dije al principio, a todos nos pasa; y en todos los �mbitos de la vida. Pero, como no voy a tratar ning�n gran tema, quiz�s sea bueno que ponga un ejemplo menor pero curioso: esto mismo me viene pasando desde hace un tiempo con las novelas de Rafael Sabatini.

La culpa la tiene el cine: dos de las mejores pel�culas de aventuras que recuerdo est�n basadas en obras suyas: Scaramouche (George Sidney, 1952) y El cisne negro (Henry King, 1942). S� que otros a�adir�an sin pensarlo El capit�n Blood y El halc�n del mar, pero es que a m� las pel�culas de Errol Flynn nunca me interesaron demasiado, qu� se le va a hacer XD. Y ah� est� el problema: guardo muy buenos recuerdos; de hecho, volver a ver estas pel�culas sigue siendo un buen entretenimiento pero asomarme a las novelas, la fuente original, siempre me tir� para atr�s por temor a lo que pudiera encontrar. S� que es algo que no pasar�a si hubiese le�do alguna en su momento, porque es algo que no me sucede con otras; pero tambi�n s� que, por ese mismo motivo, las voy a mirar con otros ojos. Con todo y con eso, como s� que, en este caso particular, la calidad se lo merece, tarde o temprano terminar� cayendo, que es la mejor forma de afrontar este tipo de asuntos. Se puede considerar como un prop�sito de A�o Nuevo, lo que ya no s� es de qu� a�o, exactamente. Pero como esto no deja de ser, al fin y al cabo, mas que una especie de diario personal del siglo XXI, aqu� dejo este apunte para tenerlo presente cuando llegue el momento. ;)

Sunday, October 4, 2009

Capit�n Harlock




Cuando los mares de la Tierra se extinguieron, todos afirmaron que a la humanidad le hab�a llegado su hora... Hubo, sin embargo, algunos que volvieron la vista al infinito mar que se abr�a sobre sus cabezas y, deplorando el camino que hab�a tomado la humanidad, creyeron con inquebrantable fe en un nuevo y brillante futuro para los hombres... Fueron ellos quienes partieron entonces hacia ese nuevo mar infinito: el espacio.

La gente se mof� de estos hombres que, en una muestra de valor incomparable, se embarcaron en una nueva aventura. Les llamaron ilusos, y consideraron que estaban fuera de la ley por perseguir un sue�o inalcanzable... �sta es una historia de dicha �poca... Era el a�o 2977...

Me promet� a m� misma escribir una entrada sobre esta serie. No es para menos, la primera vez que la vi apenas si ten�a 5 a�os pero cuando, a�os despu�s, pude volver a verla, me sorprendi� la cantidad de detalles que recordaba. Por decirlo de alguna manera, el Capit�n Harlock, la Arcadia y su tripulaci�n forman ya parte de m�.
S� que, al ser una serie de anime cl�sico, muchos habr�n o�do hablar de ella pero s�lo unos pocos (los de cierta generaci�n) la habr�n visto y disfrutado. Por hablar, hablar� de la serie de 42 cap�tulos de 1977. El manga, publicado en 5 vol�menes, finaliz� dejando la historia incompleta y la serie secuela / precuela de 1982 - Captain Harlock SSX -, no lleg� a emitirse por estos lares. Una verdadera l�stima. Despu�s llegar�a la pel�cula de animaci�n, las otras series del Leijiverso (siempre es recomendable seguir a Leiji Matsumoto) y, m�s recientemente, las OVAS. Esto �ltimo relativamente f�cil de encontrar pero, quien quiera de verdad conocer la historia, deber�a ver la serie.

La historia comienza con el principio de invasi�n de las Mazon, una raza alien�gena vegetal liderada por la Reina Rafflesia. Ya el comienzo es una especie de homenaje a Ultimatum a la Tierra, con ese misterioso gallardete reclamando el planeta para ellas. En la Tierra, sin embargo, no se hace mucho caso de este hecho. El Dr. Daiba morir� intentando avisar sobre el peligro que corre la humanidad y su hijo Tadashi se unir� a la tripulaci�n de la Arcadia - la nave pirata de Harlock - en busca de venganza y respuestas.

Como se puede ver, el comienzo es bastante t�pico pero, ya aqu�, empiezan a verse detalles que hacen de la serie todo un cl�sico: la historia de Tadashi Daiba no es m�s que el hilo conductor que nos guiar� y enlazar� con las historias de muchos de los tripulantes de la nave, e incluso con la de la propia Arcadia. As�, llegamos a conocer el pasado de Kei Yuki, el jefe de ingenieros Maji, el Dr. Zero y su gato, Yattaran, la misteriosa Miime, �ltima superviviente de su planeta, e incluso veremos la redenci�n de Kirita... Historias todas que son narradas de una forma muy particular. Incluso sorprende la historia de la Arcadia, porque es a la vez una nave para salir de la Tierra y viajar m�s all� del sistema solar y un nexo de uni�n de Harlock con el planeta: por una promesa del capit�n a su amigo Tochiro, vuelve a �l con relativa frecuencia para cuidar de Mayu (Tami), la hija de Tochiro y Emeraldas.

Todas estas historias se relacionan con sus encuentros con las Mazon de las que, poco a poco, vamos descubriendo m�s cosas y, por lo tanto, pasamos a conocer tambi�n sus motivaciones. �sto hace que el final no sea el t�pico de las series de la �poca, sino algo m�s complejo, aunque dentro de lo que se espera en la propia serie. Es un buen detalle, porque cada personaje tiene su historia y no es bueno o malo sin m�s. Todo tiene cierto aire de melancol�a muy acorde con el nombre de la nave de Harlock, cosa que hace el viaje inolvidable.
Justificar a ambos ladosPara acabar, os dejo un enlace de una web impresionante sobre el personaje (en franc�s): Albator SSX, y una imagen del cofre del 30� aniversario de la serie (ese oscuro objeto del deseo que nunca llegaremos a ver por aqu�). :_(
Aquel que pueda, que se embarque en la Arcadia, dudo mucho que se arrepienta. ;P

Capit�n Harlock




Cuando los mares de la Tierra se extinguieron, todos afirmaron que a la humanidad le hab�a llegado su hora... Hubo, sin embargo, algunos que volvieron la vista al infinito mar que se abr�a sobre sus cabezas y, deplorando el camino que hab�a tomado la humanidad, creyeron con inquebrantable fe en un nuevo y brillante futuro para los hombres... Fueron ellos quienes partieron entonces hacia ese nuevo mar infinito: el espacio.

La gente se mof� de estos hombres que, en una muestra de valor incomparable, se embarcaron en una nueva aventura. Les llamaron ilusos, y consideraron que estaban fuera de la ley por perseguir un sue�o inalcanzable... �sta es una historia de dicha �poca... Era el a�o 2977...

Me promet� a m� misma escribir una entrada sobre esta serie. No es para menos, la primera vez que la vi apenas si ten�a 5 a�os pero cuando, a�os despu�s, pude volver a verla, me sorprendi� la cantidad de detalles que recordaba. Por decirlo de alguna manera, el Capit�n Harlock, la Arcadia y su tripulaci�n forman ya parte de m�.
S� que, al ser una serie de anime cl�sico, muchos habr�n o�do hablar de ella pero s�lo unos pocos (los de cierta generaci�n) la habr�n visto y disfrutado. Por hablar, hablar� de la serie de 42 cap�tulos de 1977. El manga, publicado en 5 vol�menes, finaliz� dejando la historia incompleta y la serie secuela / precuela de 1982 - Captain Harlock SSX -, no lleg� a emitirse por estos lares. Una verdadera l�stima. Despu�s llegar�a la pel�cula de animaci�n, las otras series del Leijiverso (siempre es recomendable seguir a Leiji Matsumoto) y, m�s recientemente, las OVAS. Esto �ltimo relativamente f�cil de encontrar pero, quien quiera de verdad conocer la historia, deber�a ver la serie.

La historia comienza con el principio de invasi�n de las Mazon, una raza alien�gena vegetal liderada por la Reina Rafflesia. Ya el comienzo es una especie de homenaje a Ultimatum a la Tierra, con ese misterioso gallardete reclamando el planeta para ellas. En la Tierra, sin embargo, no se hace mucho caso de este hecho. El Dr. Daiba morir� intentando avisar sobre el peligro que corre la humanidad y su hijo Tadashi se unir� a la tripulaci�n de la Arcadia - la nave pirata de Harlock - en busca de venganza y respuestas.

Como se puede ver, el comienzo es bastante t�pico pero, ya aqu�, empiezan a verse detalles que hacen de la serie todo un cl�sico: la historia de Tadashi Daiba no es m�s que el hilo conductor que nos guiar� y enlazar� con las historias de muchos de los tripulantes de la nave, e incluso con la de la propia Arcadia. As�, llegamos a conocer el pasado de Kei Yuki, el jefe de ingenieros Maji, el Dr. Zero y su gato, Yattaran, la misteriosa Miime, �ltima superviviente de su planeta, e incluso veremos la redenci�n de Kirita... Historias todas que son narradas de una forma muy particular. Incluso sorprende la historia de la Arcadia, porque es a la vez una nave para salir de la Tierra y viajar m�s all� del sistema solar y un nexo de uni�n de Harlock con el planeta: por una promesa del capit�n a su amigo Tochiro, vuelve a �l con relativa frecuencia para cuidar de Mayu (Tami), la hija de Tochiro y Emeraldas.

Todas estas historias se relacionan con sus encuentros con las Mazon de las que, poco a poco, vamos descubriendo m�s cosas y, por lo tanto, pasamos a conocer tambi�n sus motivaciones. �sto hace que el final no sea el t�pico de las series de la �poca, sino algo m�s complejo, aunque dentro de lo que se espera en la propia serie. Es un buen detalle, porque cada personaje tiene su historia y no es bueno o malo sin m�s. Todo tiene cierto aire de melancol�a muy acorde con el nombre de la nave de Harlock, cosa que hace el viaje inolvidable.
Justificar a ambos ladosPara acabar, os dejo un enlace de una web impresionante sobre el personaje (en franc�s): Albator SSX, y una imagen del cofre del 30� aniversario de la serie (ese oscuro objeto del deseo que nunca llegaremos a ver por aqu�). :_(
Aquel que pueda, que se embarque en la Arcadia, dudo mucho que se arrepienta. ;P

Thursday, September 3, 2009

La princesa prometida

Esgrima. Lucha. Torturas. Venenos. Amor verdadero. Odio.

Venganzas. Gigantes. Cazadores. Hombres malos. Hombres buenos. Las damas m�s hermosas. Serpientes. Ara�as. Bestias de todas clases y aspectos. Dolor. Muerte. Valientes. Cobardes. Forzudos. Persecuciones. Fugas. Mentiras. Verdades. Pasi�n. Milagros.

�Os suena? Mucha gente conoce esta pel�cula; de hecho, se dice que es m�tica, que poco a poco ha conseguido convertirse en un peque�o cl�sico...Y se puede afirmar que yo estoy de acuerdo. Pero, �hoy d�a podr�a suceder algo as�? La pel�cula, as� como la novela en la que se basa, es todo un homenaje a las novelas de aventuras de toda la vida, as� como al cine, tambi�n de aventuras, de los a�os 50. Destila humor, iron�a y nostalgia por los cuatro costados y, si hubiera que elegir una escena que resumiera el esp�ritu de la pel�cula y dar as� un ejemplo a quien, por alguna extra�a raz�n, no la haya visto esa ser�a la escena de Vizzini y el Enmascarado:



Pero, volviendo al principio, �hoy en d�a se leen este tipo de novelas de aventuras? Me parece que, aparte de una peque�a minor�a, cada vez menos. Es por eso que creo que pocos podr�n ir a�adi�ndose en el futuro a la lista de fans. No creo que se disfruten los gui�os ir�nicos a historias de espadachines, piratas, h�roes enmascarados, venganzas... Simplemente porque en su d�a no se emocionaron con este tipo de historias. No entender�n, por ejemplo, el gran gui�o que es la historia de ��igo Montoya, con su laaarga venganza, a este tipo de novelas (El Conde de Montecristo, El Corsario Negro, 20.000 leguas de viaje submarino,...), no se emocionar�n igual con su duelo final si no vieron pel�culas de aventuras de capa y espada (Scaramouche, Los Tres Mosqueteros, el Prisionero de Zenda,...):



Pero quiz�s no todo est� perdido. Quiz�s si leen la fuente original... Porque si a alguien le gust� la pel�cula, sin duda alguna debe leer la novela y, si la pel�cula le parece que envejeci� mal, sin duda la novela no ha envejecido ni en una coma. Hagamos la prueba. Pongamos un poco de m�sica para los nost�lgicos y... leamos un fragmento.
El a�o en que Buttercup naci�, una criada de cocina francesa llamada Annette era la mujer m�s hermosa del mundo. Annette trabajaba en Par�s para los duques de Guiche y no hab�a escapado a la atenci�n del duque que una mujer de una belleza fuera de lo com�n le sacara brillo al peltre. El inter�s del duque tampoco pas� inadvertido a la duquesa, que no era ni muy hermosa ni muy rica, pero s� muy lista. La duquesa se dispuso a estudiar a Annette y al cabo de no mucho tiempo descubri� la tr�gica debilidad de su adversaria.

El chocolate.

Dotada ya de armas, la duquesa puso manos a la obra. El palacio de Guiche se convirti� en un castillo de caramelo. Dondequiera que posara uno la vista encontraba bombones. En las salas hab�a montones de caramelos de menta recubiertos de chocolate; en los salones, cestas de turrones tambi�n de chocolate. Annette estaba perdida. Al promediar la estaci�n, de delicada se convirti� en colosal y el duque no volvi� a mirarla sin que una triste estupefacci�n le nublara la vista. (Hay que se�alar que, a lo largo de su proceso de ensanchamiento, Annette parec�a m�s alegre. Con el tiempo, acab� cas�ndose con el chef de pasteleros; los dos comieron much�simo hasta que la edad avanzada los reclam�. Hay que se�alar tambi�n que las cosas no fueron tan felices para la duquesa. El duque, por motivos que desaf�an toda comprensi�n, qued� prendado de su propia suegra, lo cual le provoc� �lceras a la duquesa, s�lo que por aquella �poca todav�a no se conoc�an las �lceras. Para ser m�s exactos, las �lceras exist�an, la gente las padec�a, pero no se llamaban as�. En aquellos tiempos, la profesi�n m�dica las denominaba �dolores de est�mago� y se cre�a que la mejor medicina era tomar caf� con unas gotas de co�ac dos veces al d�a hasta que los dolores remit�an. La duquesa se tomaba su mezcla con fe, y mientras los a�os pasaban observaba c�mo a sus espaldas su marido y su madre se lanzaban besos. No debe sorprender a nadie, pues, que el mal humor de la duquesa fuera legendario, tal como Voltaire lo refiri� de forma tan competente. S�lo que esto ocurri� antes de Voltaire.)

Cuando Buttercup cumpli� diez a�os, la mujer m�s hermosa viv�a en Bengala y era hija de un pr�spero mercader de t�. La muchacha se llamaba Aluthra, y su piel ten�a un tono moreno tan perfecto que hac�a ochenta a�os que no se ve�a en la India. (En toda la India s�lo ha habido once cutis perfectos desde que comenzara a llevarse un registro detallado.) Aluthra acababa de cumplir diecinueve a�os cuando la plaga de viruela se abati� sobre Bengala. La muchacha sobrevivi�, aunque no su piel.

Cuando Buttercup cumpli� los quince, Adela Terrell, de Sussex on the Thames, era, con mucho, la criatura m�s hermosa. Adela ten�a veinte a�os, y hasta aquel momento le llevaba tanta ventaja al resto del mundo que era casi seguro que ser�a la m�s hermosa por muchos, muchos a�os. Pero un buen d�a, uno de sus pretendientes (tendr�a unos ciento cuatro) asegur� que Adela deb�a de ser sin lugar a dudas el ser m�s ideal jam�s engendrado. Esa noche, a solas en su alcoba, se examin� poro a poro en el espejo. (Esto fue despu�s de que inventaran los espejos.) La inspecci�n le llev� casi hasta el amanecer, pero para entonces ya ten�a claro que el joven hab�a emitido una apreciaci�n m�s que correcta: era perfecta, aunque ella no hab�a tenido nada que ver en eso. Mientras se paseaba por la rosaleda familiar y contemplaba c�mo sal�a el sol, se sinti� m�s feliz que nunca. �No s�lo soy perfecta �se dijo�, sino que probablemente ser� la primera persona perfecta de toda la historia del universo. No hay ninguna parte de m� que pueda mejorarse. �Qu� afortunada soy de ser perfecta y rica y pretendida y sensible y joven y...!�

�Joven?

La bruma comenzaba a disiparse cuando Adela se puso a meditar. �Est� claro que siempre ser� sensible �pens�, y que siempre ser� rica, pero no s� qu� har� para mantenerme siempre joven. Y cuando no sea joven, �c�mo podr� seguir siendo perfecta? Y si no soy perfecta, pues... �qu� me quedar�? �Qu�?� Adela frunci� el ce�o mientras cavilaba desesperadamente. Era la primera vez en la vida que se ve�a obligada a fruncir el ce�o, y cuando cay� en la cuenta de lo que acababa de hacer, se qued� sin aliento, horrorizada ante la idea de haberse estropeado, quiz� para siempre, la hermosa frente. Se precipit� otra vez delante del espejo y se pas� la ma�ana ante �l, y aunque logr� convencerse de que continuaba siendo casi tan perfecta como de costumbre, no cab�a ninguna duda de que ya no era tan feliz como antes. La preocupaci�n hab�a comenzado. Dos semanas m�s tarde aparecieron las primeras marcas; las primeras arrugas tardaron un mes y antes de que promediara el a�o las ten�a a montones. Se cas� al poco tiempo con el mismo hombre que la tildara de sublime, y durante muchos a�os le dio una vida infernal.

Obviamente, a los quince a�os, Buttercup no ten�a ni idea de todo esto. Y si la hubiera tenido, le habr�a resultado completamente incomprensible. �C�mo pod�a importarle a alguien si era o no la mujer m�s hermosa del mundo? �Qu� diferencia pod�a existir si s�lo se era la tercera mujer m�s hermosa? O la sexta. (Por aquella �poca, Buttercup no llegaba a ocupar posiciones tan elevadas, y apenas se encontraba entre las veinte principales, y eso si s�lo se ten�a en cuenta su potencial, y no las atenciones especiales que le dedicaba a su propia persona. Detestaba lavarse la cara, especialmente la zona de detr�s de las orejas, y estaba harta de peinarse y lo hac�a lo menos posible. Lo que le gustaba hacer en realidad, lo que prefer�a por encima de cualquier otra cosa, era montar su caballo y burlarse del mozo de labranza.) El caballo se llamaba Caballo (Buttercup nunca tuvo una imaginaci�n desbordante) y acud�a a su llamada, iba a donde ella lo dirigiese, hac�a todo lo que ella le mandaba. El mozo de labranza tambi�n hac�a lo que ella le mandaba. Era ya un muchacho, pero hab�a comenzado a trabajar para el padre de Buttercup al quedar hu�rfano a temprana edad, y ella siempre se hab�a dirigido a �l del mismo modo. �Muchacho, alc�nzame eso�; �Ac�rcame aquello, muchacho..., date prisa, holgaz�n, mu�vete o se lo dir� a mi padre.�

�Como desees.�

Leer el primer cap�tulo completo.

La princesa prometida

Esgrima. Lucha. Torturas. Venenos. Amor verdadero. Odio.

Venganzas. Gigantes. Cazadores. Hombres malos. Hombres buenos. Las damas m�s hermosas. Serpientes. Ara�as. Bestias de todas clases y aspectos. Dolor. Muerte. Valientes. Cobardes. Forzudos. Persecuciones. Fugas. Mentiras. Verdades. Pasi�n. Milagros.

�Os suena? Mucha gente conoce esta pel�cula; de hecho, se dice que es m�tica, que poco a poco ha conseguido convertirse en un peque�o cl�sico...Y se puede afirmar que yo estoy de acuerdo. Pero, �hoy d�a podr�a suceder algo as�? La pel�cula, as� como la novela en la que se basa, es todo un homenaje a las novelas de aventuras de toda la vida, as� como al cine, tambi�n de aventuras, de los a�os 50. Destila humor, iron�a y nostalgia por los cuatro costados y, si hubiera que elegir una escena que resumiera el esp�ritu de la pel�cula y dar as� un ejemplo a quien, por alguna extra�a raz�n, no la haya visto esa ser�a la escena de Vizzini y el Enmascarado:



Pero, volviendo al principio, �hoy en d�a se leen este tipo de novelas de aventuras? Me parece que, aparte de una peque�a minor�a, cada vez menos. Es por eso que creo que pocos podr�n ir a�adi�ndose en el futuro a la lista de fans. No creo que se disfruten los gui�os ir�nicos a historias de espadachines, piratas, h�roes enmascarados, venganzas... Simplemente porque en su d�a no se emocionaron con este tipo de historias. No entender�n, por ejemplo, el gran gui�o que es la historia de ��igo Montoya, con su laaarga venganza, a este tipo de novelas (El Conde de Montecristo, El Corsario Negro, 20.000 leguas de viaje submarino,...), no se emocionar�n igual con su duelo final si no vieron pel�culas de aventuras de capa y espada (Scaramouche, Los Tres Mosqueteros, el Prisionero de Zenda,...):



Pero quiz�s no todo est� perdido. Quiz�s si leen la fuente original... Porque si a alguien le gust� la pel�cula, sin duda alguna debe leer la novela y, si la pel�cula le parece que envejeci� mal, sin duda la novela no ha envejecido ni en una coma. Hagamos la prueba. Pongamos un poco de m�sica para los nost�lgicos y... leamos un fragmento.
El a�o en que Buttercup naci�, una criada de cocina francesa llamada Annette era la mujer m�s hermosa del mundo. Annette trabajaba en Par�s para los duques de Guiche y no hab�a escapado a la atenci�n del duque que una mujer de una belleza fuera de lo com�n le sacara brillo al peltre. El inter�s del duque tampoco pas� inadvertido a la duquesa, que no era ni muy hermosa ni muy rica, pero s� muy lista. La duquesa se dispuso a estudiar a Annette y al cabo de no mucho tiempo descubri� la tr�gica debilidad de su adversaria.

El chocolate.

Dotada ya de armas, la duquesa puso manos a la obra. El palacio de Guiche se convirti� en un castillo de caramelo. Dondequiera que posara uno la vista encontraba bombones. En las salas hab�a montones de caramelos de menta recubiertos de chocolate; en los salones, cestas de turrones tambi�n de chocolate. Annette estaba perdida. Al promediar la estaci�n, de delicada se convirti� en colosal y el duque no volvi� a mirarla sin que una triste estupefacci�n le nublara la vista. (Hay que se�alar que, a lo largo de su proceso de ensanchamiento, Annette parec�a m�s alegre. Con el tiempo, acab� cas�ndose con el chef de pasteleros; los dos comieron much�simo hasta que la edad avanzada los reclam�. Hay que se�alar tambi�n que las cosas no fueron tan felices para la duquesa. El duque, por motivos que desaf�an toda comprensi�n, qued� prendado de su propia suegra, lo cual le provoc� �lceras a la duquesa, s�lo que por aquella �poca todav�a no se conoc�an las �lceras. Para ser m�s exactos, las �lceras exist�an, la gente las padec�a, pero no se llamaban as�. En aquellos tiempos, la profesi�n m�dica las denominaba �dolores de est�mago� y se cre�a que la mejor medicina era tomar caf� con unas gotas de co�ac dos veces al d�a hasta que los dolores remit�an. La duquesa se tomaba su mezcla con fe, y mientras los a�os pasaban observaba c�mo a sus espaldas su marido y su madre se lanzaban besos. No debe sorprender a nadie, pues, que el mal humor de la duquesa fuera legendario, tal como Voltaire lo refiri� de forma tan competente. S�lo que esto ocurri� antes de Voltaire.)

Cuando Buttercup cumpli� diez a�os, la mujer m�s hermosa viv�a en Bengala y era hija de un pr�spero mercader de t�. La muchacha se llamaba Aluthra, y su piel ten�a un tono moreno tan perfecto que hac�a ochenta a�os que no se ve�a en la India. (En toda la India s�lo ha habido once cutis perfectos desde que comenzara a llevarse un registro detallado.) Aluthra acababa de cumplir diecinueve a�os cuando la plaga de viruela se abati� sobre Bengala. La muchacha sobrevivi�, aunque no su piel.

Cuando Buttercup cumpli� los quince, Adela Terrell, de Sussex on the Thames, era, con mucho, la criatura m�s hermosa. Adela ten�a veinte a�os, y hasta aquel momento le llevaba tanta ventaja al resto del mundo que era casi seguro que ser�a la m�s hermosa por muchos, muchos a�os. Pero un buen d�a, uno de sus pretendientes (tendr�a unos ciento cuatro) asegur� que Adela deb�a de ser sin lugar a dudas el ser m�s ideal jam�s engendrado. Esa noche, a solas en su alcoba, se examin� poro a poro en el espejo. (Esto fue despu�s de que inventaran los espejos.) La inspecci�n le llev� casi hasta el amanecer, pero para entonces ya ten�a claro que el joven hab�a emitido una apreciaci�n m�s que correcta: era perfecta, aunque ella no hab�a tenido nada que ver en eso. Mientras se paseaba por la rosaleda familiar y contemplaba c�mo sal�a el sol, se sinti� m�s feliz que nunca. �No s�lo soy perfecta �se dijo�, sino que probablemente ser� la primera persona perfecta de toda la historia del universo. No hay ninguna parte de m� que pueda mejorarse. �Qu� afortunada soy de ser perfecta y rica y pretendida y sensible y joven y...!�

�Joven?

La bruma comenzaba a disiparse cuando Adela se puso a meditar. �Est� claro que siempre ser� sensible �pens�, y que siempre ser� rica, pero no s� qu� har� para mantenerme siempre joven. Y cuando no sea joven, �c�mo podr� seguir siendo perfecta? Y si no soy perfecta, pues... �qu� me quedar�? �Qu�?� Adela frunci� el ce�o mientras cavilaba desesperadamente. Era la primera vez en la vida que se ve�a obligada a fruncir el ce�o, y cuando cay� en la cuenta de lo que acababa de hacer, se qued� sin aliento, horrorizada ante la idea de haberse estropeado, quiz� para siempre, la hermosa frente. Se precipit� otra vez delante del espejo y se pas� la ma�ana ante �l, y aunque logr� convencerse de que continuaba siendo casi tan perfecta como de costumbre, no cab�a ninguna duda de que ya no era tan feliz como antes. La preocupaci�n hab�a comenzado. Dos semanas m�s tarde aparecieron las primeras marcas; las primeras arrugas tardaron un mes y antes de que promediara el a�o las ten�a a montones. Se cas� al poco tiempo con el mismo hombre que la tildara de sublime, y durante muchos a�os le dio una vida infernal.

Obviamente, a los quince a�os, Buttercup no ten�a ni idea de todo esto. Y si la hubiera tenido, le habr�a resultado completamente incomprensible. �C�mo pod�a importarle a alguien si era o no la mujer m�s hermosa del mundo? �Qu� diferencia pod�a existir si s�lo se era la tercera mujer m�s hermosa? O la sexta. (Por aquella �poca, Buttercup no llegaba a ocupar posiciones tan elevadas, y apenas se encontraba entre las veinte principales, y eso si s�lo se ten�a en cuenta su potencial, y no las atenciones especiales que le dedicaba a su propia persona. Detestaba lavarse la cara, especialmente la zona de detr�s de las orejas, y estaba harta de peinarse y lo hac�a lo menos posible. Lo que le gustaba hacer en realidad, lo que prefer�a por encima de cualquier otra cosa, era montar su caballo y burlarse del mozo de labranza.) El caballo se llamaba Caballo (Buttercup nunca tuvo una imaginaci�n desbordante) y acud�a a su llamada, iba a donde ella lo dirigiese, hac�a todo lo que ella le mandaba. El mozo de labranza tambi�n hac�a lo que ella le mandaba. Era ya un muchacho, pero hab�a comenzado a trabajar para el padre de Buttercup al quedar hu�rfano a temprana edad, y ella siempre se hab�a dirigido a �l del mismo modo. �Muchacho, alc�nzame eso�; �Ac�rcame aquello, muchacho..., date prisa, holgaz�n, mu�vete o se lo dir� a mi padre.�

�Como desees.�

Leer el primer cap�tulo completo.

Monday, August 10, 2009

Phileas Fogg y el Capit�n Nemo

Si hicieran una encuesta sobre qu� obras de Jules Verne son las preferidas por el gran p�blico, creo que La vuelta al mundo en 80 d�as y 20.000 leguas de viaje submarino ganar�an por goleada. No es de extra�ar: las dos son grandes novelas de aventuras que contin�an conservando todo su atractivo en la actualidad y que, adem�s, han contado con numerosas adaptaciones al cine y en TV, algunas de las cuales son grandes cl�sicos del g�nero.

En La vuelta al mundo en 80 d�as, nos embarcamos en una genial viaje alrededor del mundo de finales del siglo XIX acompa�ados de un misterioso caballero brit�nico llamado Phileas Fogg, que se juega casi toda su fortuna en una arriesgada apuesta, y de su criado franc�s Passepartout. Los numerosos contratiempos del viaje, los parajes ex�ticos y la continua carrera contrarreloj son inolvidables. Adem�s, Passepartout encuentra soluciones para casi todo, y soluciones de lo m�s extra�as, ya que trabaj� en un circo durante a�os. De hecho, Passepartout empieza a trabajar para Fogg justo al comienzo de la novela...y no sabe absolutamente nada del pasado de su se�or. �C�mo hizo su fortuna? �Es un ladr�n de bancos? �Fue marino? Algunas de las respuestas a estas preguntas las encontraremos a lo largo de la novela; pero otras, no.

Por su parte, en 20.000 leguas de viaje submarino viajamos con el profesor Aronnax, su fiel Conseil y el arponero Ned Land a la b�squeda de un extra�o monstruo marino que ha atacado ya a numerosos barcos. Pronto vemos que "el monstruo" es en realidad un submarino gobernado por el atormentado Capit�n Nemo y su tripulaci�n. Conoceremos el fondo del mar y las ut�picas ideas del capit�n, pero tendremos que esperar a leer La isla misteriosa para saber con detalle cu�l fue el pasado de este personaje.

A menudo me he preguntado qu� peso final sobre el �xito de estas dos novelas tiene el hecho de que la verdadera identidad de los protagonistas sea un misterio; y un misterio que no queda revelado del todo en las novelas. Para Nemo, el enigma ser� del todo resuelto en La isla misteriosa pero, de Fogg, s�lo llegaremos a saber que, en alg�n momento de su pasado, fue marino. Su origen y su verdadera identidad nunca la llegamos a conocer... Estos detalles me hac�an muchas veces imaginar un pasado para Fogg y, con frecuencia, este pasado le ligaba a Nemo. �Y si hubiera sido un antiguo tripulante del Nautilus? Quiz�s hab�a huido de all� al comenzar los ataques de Nemo a las embarcaciones, descontento con el giro que estaban tomando las cosas...Quiz�s el inicio de su fortuna hab�a que buscarlo en parte del tesoro de la bah�a de Vigo... Pero, ya puestos, �por qu� no imaginar los hechos que lo llevaron hasta el Nautilus? En fin, como puede verse, es un tema que da mucho juego.

Y, por lo que se ve, en cierta manera, no soy la �nica que ha pensado en �sto, incluso me top� con informaci�n sobre una novela de 1973: The other log of Phileas Fogg, de Philip Jos� Farmer. No est� traducida al espa�ol y no la he le�do (al menos, por ahora) pero la trama se centra en parte en ver La vuelta al mundo en 80 d�as dentro del contexto de una historia mucho mayor: la lucha entre los Eridani y los Capellas, dos razas alien�genas enfrentadas. As�, Fogg ser�a un agente de los Eridani mientras que Nemo lo ser�a de los Capellas. De hecho, Nemo tiene tambi�n otra identidad en esta historia: James Moriarty. Es as� como la trama implica tambi�n a Sherlock Holmes y a todo el universo de las historias de Arthur Conan Doyle. La verdad, me est� empezando a interesar esta novela, con su argumento de ciencia-ficci�n steampunk. Por las opiniones que he podido ver de los lectores, est� bastante bien. No son las historias que hab�a imaginado (puede que sigan rondando por mi cabeza durante mucho tiempo todav�a) pero encuentro curiosa esta casualidad...

Phileas Fogg y el Capit�n Nemo

Si hicieran una encuesta sobre qu� obras de Jules Verne son las preferidas por el gran p�blico, creo que La vuelta al mundo en 80 d�as y 20.000 leguas de viaje submarino ganar�an por goleada. No es de extra�ar: las dos son grandes novelas de aventuras que contin�an conservando todo su atractivo en la actualidad y que, adem�s, han contado con numerosas adaptaciones al cine y en TV, algunas de las cuales son grandes cl�sicos del g�nero.

En La vuelta al mundo en 80 d�as, nos embarcamos en una genial viaje alrededor del mundo de finales del siglo XIX acompa�ados de un misterioso caballero brit�nico llamado Phileas Fogg, que se juega casi toda su fortuna en una arriesgada apuesta, y de su criado franc�s Passepartout. Los numerosos contratiempos del viaje, los parajes ex�ticos y la continua carrera contrarreloj son inolvidables. Adem�s, Passepartout encuentra soluciones para casi todo, y soluciones de lo m�s extra�as, ya que trabaj� en un circo durante a�os. De hecho, Passepartout empieza a trabajar para Fogg justo al comienzo de la novela...y no sabe absolutamente nada del pasado de su se�or. �C�mo hizo su fortuna? �Es un ladr�n de bancos? �Fue marino? Algunas de las respuestas a estas preguntas las encontraremos a lo largo de la novela; pero otras, no.

Por su parte, en 20.000 leguas de viaje submarino viajamos con el profesor Aronnax, su fiel Conseil y el arponero Ned Land a la b�squeda de un extra�o monstruo marino que ha atacado ya a numerosos barcos. Pronto vemos que "el monstruo" es en realidad un submarino gobernado por el atormentado Capit�n Nemo y su tripulaci�n. Conoceremos el fondo del mar y las ut�picas ideas del capit�n, pero tendremos que esperar a leer La isla misteriosa para saber con detalle cu�l fue el pasado de este personaje.

A menudo me he preguntado qu� peso final sobre el �xito de estas dos novelas tiene el hecho de que la verdadera identidad de los protagonistas sea un misterio; y un misterio que no queda revelado del todo en las novelas. Para Nemo, el enigma ser� del todo resuelto en La isla misteriosa pero, de Fogg, s�lo llegaremos a saber que, en alg�n momento de su pasado, fue marino. Su origen y su verdadera identidad nunca la llegamos a conocer... Estos detalles me hac�an muchas veces imaginar un pasado para Fogg y, con frecuencia, este pasado le ligaba a Nemo. �Y si hubiera sido un antiguo tripulante del Nautilus? Quiz�s hab�a huido de all� al comenzar los ataques de Nemo a las embarcaciones, descontento con el giro que estaban tomando las cosas...Quiz�s el inicio de su fortuna hab�a que buscarlo en parte del tesoro de la bah�a de Vigo... Pero, ya puestos, �por qu� no imaginar los hechos que lo llevaron hasta el Nautilus? En fin, como puede verse, es un tema que da mucho juego.

Y, por lo que se ve, en cierta manera, no soy la �nica que ha pensado en �sto, incluso me top� con informaci�n sobre una novela de 1973: The other log of Phileas Fogg, de Philip Jos� Farmer. No est� traducida al espa�ol y no la he le�do (al menos, por ahora) pero la trama se centra en parte en ver La vuelta al mundo en 80 d�as dentro del contexto de una historia mucho mayor: la lucha entre los Eridani y los Capellas, dos razas alien�genas enfrentadas. As�, Fogg ser�a un agente de los Eridani mientras que Nemo lo ser�a de los Capellas. De hecho, Nemo tiene tambi�n otra identidad en esta historia: James Moriarty. Es as� como la trama implica tambi�n a Sherlock Holmes y a todo el universo de las historias de Arthur Conan Doyle. La verdad, me est� empezando a interesar esta novela, con su argumento de ciencia-ficci�n steampunk. Por las opiniones que he podido ver de los lectores, est� bastante bien. No son las historias que hab�a imaginado (puede que sigan rondando por mi cabeza durante mucho tiempo todav�a) pero encuentro curiosa esta casualidad...

Friday, June 19, 2009

El Corsario Negro

A veces hay historias que vuelven a nosotros a�os despu�s casi por casualidad. Una de estas historias, para m�, es la del Ciclo de los Piratas de las Antillas, de Emilio Salgari. Gust�ndome como me gustaba de peque�a el cine de aventuras, cuando lleg� la hora de los libros, fue imposible que pasara de largo ante algunos cl�sicos del g�nero: as� fue c�mo di con El Corsario Negro.

El Corsario Negro era en realidad un noble italiano, Emilio di Roccanera, se�or de Valpenta y de Ventimiglia, que hab�a llegado a Am�rica junto a dos de sus hermanos, a los que se conocer�a como el Corsario Verde y el Corsario Rojo, para vengar la muerte del hermano mayor, ca�do en Flandes por la traici�n de un duque flamenco llamado Wan Guld. El villano de la novela era ahora gobernador de Maracaibo y hab�a conseguido capturar y ejecutar ya a los dos hermanos menores cuando comienza la historia...Vamos, toda un cl�sico de aventuras de capa y espada que, si se ley� a la edad adecuada, es dif�cil de olvidar: los duelos, los abordajes, las tormentas, las expediciones a trav�s de la selva (las explicaciones hist�ricas y cient�ficas que paran de golpe la acci�n son marca de la casa) y Carmaux y Wan Stiller, una pareja de secundarios de lujo. Tambi�n me quedo con los detalles que se van descubriendo con los a�os: que Emilio di Roccanera es el alter ego de Emilio Salgari, que pudo ser marino y no fue, y que incluso Honorata de Wan Guld es una especie de homenaje a un antiguo amor...

Del Ciclo, el siguiente libro que consegu� fue el de Yolanda, la hija del Corsario Negro, tercera novela de la saga. Aqu� los protagonistas son Yolanda (la fuente de inspiraci�n para el personaje fue F�tima, la hija de Salgari) y Morgan, antiguo lugarteniente del Corsario en las novelas y personaje basado en la figura de Henry Morgan y sus andanzas, como la toma de Panam�, que tambi�n aparece en la novela. Como villano, en este caso, tenemos al conde de Medina. A prop�sito de este personaje, destacar que, por momentos, puede caer hasta simp�tico. :P

Hasta aqu� las dos novelas que le� de ni�a. El resto fueron dif�ciles de encontrar...Pero las encontr� a�os m�s tarde. Primero fue el libro segundo del Ciclo, La Reina de los Caribes, que cuenta qu� fue de Honorata, c�mo acab� Wan Guld y qu� decisi�n habr�a de tomar el Corsario a partir de ah�. Como personajes a destacar, el de Yara y la marquesa, para qu� negarlo. :P

Y, a todo esto, �por qu� he dicho al principio que hay historias que vuelven a nosotros a�os despu�s? Pues porque hace muy poco que he conseguido hacerme con los dos tomos que me faltaban, el cuarto y el quinto: El hijo del Corsario Rojo y Los �ltimos filibusteros. Hac�a ya alg�n tiempo que me hab�a comenzado a preguntar si llegar�a a conseguirlos alguna vez...Internet hizo el resto. A�n no he podido leerlos, a ver qu� tal.

Para acabar, un par de asuntos pendientes:
  • algunas veces, las novelas de Salgari se han "subdividido" en dos o m�s partes, cosa que dificulta a menudo hacerse con las novelas de un ciclo. Por eso, he decidido escanear los �ndices de las 5, para que sirvan de gu�a a quien pudiera ver �sto (nunca se sabe) y as� poder saber qu� se tiene o qu� se vende (clicar en las im�genes para ver a tama�o completo).
  • otras veces, puede que nos encontremos con adaptaciones o, cosa tambi�n interesante, con alg�n "falso salgari". Las primeras son innumerables; para los segundos, y para toda la obra de Salgari en general, lo mejor es consultar la web de la Perla di Labuan (en italiano). Muy recomendable. ;)