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Sunday, May 20, 2012

Diario de un mes de mayo

Spectrolite
Sigo con la cabeza en las nubes pero de vez en cuando me dejo caer. �ltimamente parece que todo pase a mi alrededor y que yo est� plantada en el suelo. Una pura contradicci�n, casi como una de esas pesadillas en que una quiere salir corriendo hacia alg�n lugar y no es capaz. Me repito, lo s� y lo siento. :( A pesar de todo, hay momentos en que la casualidad me da un respiro y me doy de bruces con algo a lo que merece la pena dejar calar hondo, tan eterno y tan actual. Hay cosas que no cambian, por mucho que les quieran dar un barniz moderno. Ahora que lo cabal parece ser preocuparse solo en el debe y el haber, bueno es recordarles que no cuela:

La cultura vista desde fuera, como la ven quienes nunca contribuyeron a crearla, puede aparecer como un caudal en numerario o mercanc�as, el cual, repartido entre muchos, entre los m�s, no es suficiente para enriquecer a nadie. La difusi�n de la cultura ser�a, para los que as� piensan �si esto es pensar�, un despilfarro o dilapidaci�n de la cultura, realmente lamentable. �Esto es tan l�gico!... Pero es extra�o que sean, a veces, los antimarxistas, que combaten la interpretaci�n materialista de la historia, quienes expongan una concepci�n tan materialista de la difusi�n cultural. 

En efecto, la cultura vista desde fuera, como si dij�ramos desde la ignorancia o, tambi�n, desde la pedanter�a, puede aparecer como un tesoro cuya posesi�n y custodia sean el privilegio de unos pocos; y el ansia de cultura que siente el pueblo, y que nosotros quisi�ramos contribuir a aumentar en el pueblo, aparecer�a como la amenaza a un sagrado dep�sito. Pero nosotros, que vemos la cultura desde dentro, quiero decir desde el hombre mismo, no pensamos ni en el caudal, ni el tesoro, ni el desp�sito de la cultura, como en fondos o existencias que puedan acapararse, por un lado, o, por otro, repartirse a voleo, mucho menos que puedan ser entrados a saco por las turbas. Para nosotros, defender y difundir la cultura es una misma cosa: aumentar en el mundo el humano tesoro de conciencia vigilante. �C�mo? Despertando al dormido. Y mientras mayor sea el n�mero de despiertos... Para m� �dec�a Juan de Mairena� s�lo habr�a una raz�n atendible contra una gran difusi�n de la cultura �o tr�nsito de la cultura concentrada en un estrecho c�rculo de elegidos o privilegiados a otros �mbitos m�s extensos� si averigu�semos que el principio de Carnot, rige tambi�n pare esa clase de energ�a espiritual que despierta al durmiente. En ese caso, habr�amos de proceder con sumo tiento; porque una excesiva difusi�n de la cultura implicar�a, a fin de cuentas, una degradaci�n de la misma que la hiciese pr�cticamente in�til. Pero nada hay averiguado, a mi juicio, sobre este particular. Nada serio podr�amos oponer a una tesis contraria que, de acuerdo con la m�s acusada apariencia, afirmase la constante reversibilidad de la energ�a espiritual que produce la cultura. 
*
Para nosotros, la cultura ni proviene de energ�a que se degrada al propagarse, ni es caudal que se aminore al repartirse; su defensa, obra ser� de actividad generosa que lleva impl�citas las dos m�s hondas paradojas de la �tica: s�lo se pierde lo que se guarda, s�lo se gana lo que se da. 

Ense�ad al que no sabe; despertad al dormido; llamad a la puerta de todos los corazones, de todas las conciencias. Y como tampoco es el hombre para la cultura, sino la cultura para el hombre, para todos los hombres, para cada hombre, de ning�n modo un fardo ingente para levantado en vilo por todos los hombres, de tal suerte que s�lo el peso de la cultura pueda repartirse entre todos, si ma�ana un vendaval de cinismo, de elementalidad humana, sacude el �rbol de la cultura y se lleva algo m�s que sus hojas secas, no os asust�is. Los �rboles demasiado espesos, necesitan perder algunas de sus ramas, en beneficio de sus frutos. Y a falta de una poda sabia y consciente, pudiera ser bueno el hurac�n. 

Diario de un mes de mayo

Spectrolite
Sigo con la cabeza en las nubes pero de vez en cuando me dejo caer. �ltimamente parece que todo pase a mi alrededor y que yo est� plantada en el suelo. Una pura contradicci�n, casi como una de esas pesadillas en que una quiere salir corriendo hacia alg�n lugar y no es capaz. Me repito, lo s� y lo siento. :( A pesar de todo, hay momentos en que la casualidad me da un respiro y me doy de bruces con algo a lo que merece la pena dejar calar hondo, tan eterno y tan actual. Hay cosas que no cambian, por mucho que les quieran dar un barniz moderno. Ahora que lo cabal parece ser preocuparse solo en el debe y el haber, bueno es recordarles que no cuela:

La cultura vista desde fuera, como la ven quienes nunca contribuyeron a crearla, puede aparecer como un caudal en numerario o mercanc�as, el cual, repartido entre muchos, entre los m�s, no es suficiente para enriquecer a nadie. La difusi�n de la cultura ser�a, para los que as� piensan �si esto es pensar�, un despilfarro o dilapidaci�n de la cultura, realmente lamentable. �Esto es tan l�gico!... Pero es extra�o que sean, a veces, los antimarxistas, que combaten la interpretaci�n materialista de la historia, quienes expongan una concepci�n tan materialista de la difusi�n cultural. 

En efecto, la cultura vista desde fuera, como si dij�ramos desde la ignorancia o, tambi�n, desde la pedanter�a, puede aparecer como un tesoro cuya posesi�n y custodia sean el privilegio de unos pocos; y el ansia de cultura que siente el pueblo, y que nosotros quisi�ramos contribuir a aumentar en el pueblo, aparecer�a como la amenaza a un sagrado dep�sito. Pero nosotros, que vemos la cultura desde dentro, quiero decir desde el hombre mismo, no pensamos ni en el caudal, ni el tesoro, ni el desp�sito de la cultura, como en fondos o existencias que puedan acapararse, por un lado, o, por otro, repartirse a voleo, mucho menos que puedan ser entrados a saco por las turbas. Para nosotros, defender y difundir la cultura es una misma cosa: aumentar en el mundo el humano tesoro de conciencia vigilante. �C�mo? Despertando al dormido. Y mientras mayor sea el n�mero de despiertos... Para m� �dec�a Juan de Mairena� s�lo habr�a una raz�n atendible contra una gran difusi�n de la cultura �o tr�nsito de la cultura concentrada en un estrecho c�rculo de elegidos o privilegiados a otros �mbitos m�s extensos� si averigu�semos que el principio de Carnot, rige tambi�n pare esa clase de energ�a espiritual que despierta al durmiente. En ese caso, habr�amos de proceder con sumo tiento; porque una excesiva difusi�n de la cultura implicar�a, a fin de cuentas, una degradaci�n de la misma que la hiciese pr�cticamente in�til. Pero nada hay averiguado, a mi juicio, sobre este particular. Nada serio podr�amos oponer a una tesis contraria que, de acuerdo con la m�s acusada apariencia, afirmase la constante reversibilidad de la energ�a espiritual que produce la cultura. 
*
Para nosotros, la cultura ni proviene de energ�a que se degrada al propagarse, ni es caudal que se aminore al repartirse; su defensa, obra ser� de actividad generosa que lleva impl�citas las dos m�s hondas paradojas de la �tica: s�lo se pierde lo que se guarda, s�lo se gana lo que se da. 

Ense�ad al que no sabe; despertad al dormido; llamad a la puerta de todos los corazones, de todas las conciencias. Y como tampoco es el hombre para la cultura, sino la cultura para el hombre, para todos los hombres, para cada hombre, de ning�n modo un fardo ingente para levantado en vilo por todos los hombres, de tal suerte que s�lo el peso de la cultura pueda repartirse entre todos, si ma�ana un vendaval de cinismo, de elementalidad humana, sacude el �rbol de la cultura y se lleva algo m�s que sus hojas secas, no os asust�is. Los �rboles demasiado espesos, necesitan perder algunas de sus ramas, en beneficio de sus frutos. Y a falta de una poda sabia y consciente, pudiera ser bueno el hurac�n. 

Sunday, April 1, 2012

Raro...


�ltimamente ocurren sucesos extra�os:
  • Estrenan un nuevo canal de TV de cine en abierto, ahora ya tenemos dos: Paramount Channel y laSexta3. �Qu� fue de aquello de que solo consumimos Telebasura?
  • Amazon anuncia la llegada del Kindle Touch y el Kindle Touch 3G a finales de abril; sabemos que, en 3 meses, ya consigui� vender 500.000 ejemplares de su Kindle 4 en Espa�a. Menos mal que se lee poco...
�Ser� yo que me he ca�do en la dimensi�n desconocida? Si es as�, por favor, no pas�is a recogerme.  

Raro...


�ltimamente ocurren sucesos extra�os:
  • Estrenan un nuevo canal de TV de cine en abierto, ahora ya tenemos dos: Paramount Channel y laSexta3. �Qu� fue de aquello de que solo consumimos Telebasura?
  • Amazon anuncia la llegada del Kindle Touch y el Kindle Touch 3G a finales de abril; sabemos que, en 3 meses, ya consigui� vender 500.000 ejemplares de su Kindle 4 en Espa�a. Menos mal que se lee poco...
�Ser� yo que me he ca�do en la dimensi�n desconocida? Si es as�, por favor, no pas�is a recogerme.  

Thursday, March 8, 2012

Outsider

Pues la verdad es que este a�o me tira dedicarle una entrada al D�a Internacional de la Mujer. Quiz�s sea por la que est� cayendo, que ya se sabe que las crisis son una excusa estupenda para cometer las mayores barbaridades mientras se las envuelve, eso s�, con un bonito papel de regalo de falso y retorcido sentido com�n. Tambi�n porque hay veces que se confunde lo importante con lo urgente pero son m�s las veces que nos quieren confundir. 
Tampoco es por azar la elecci�n del t�tulo de esta entrada. �Por qu� outsider? Pues por ese significado y sentimiento de estar en un aparte de lo que son los grupos o centros de decisi�n, de ser el candidato sin posibilidades. En muchos sentidos, a la mayor�a nos toca jugar ese papel todav�a hoy. De ser mayor�a en n�mero pero minor�a en capacidad de decisi�n. Tambi�n al rev�s, de quienes toman decisiones apartados de las diferentes realidades, de espaldas a ellas.

A medida que se camina, el camino, a su vez, cambia. Porque nosotros lo percibimos de nuevos modos, porque cambia el paisaje, pero tambi�n porque se adapta a nuestros muchos pasos. No puede fiarse nadie de que esto signifique que ya no tiene sentido ni fin, o que haya sido finalmente acabado, solo porque no haya que abrirse paso entre la maleza al modo de antes. Lo que no se cuida se pierde. No es posible ir siempre en l�nea recta, pero hay que ir. As� que, �qu� tal si hacemos un trecho juntos?

Outsider

Pues la verdad es que este a�o me tira dedicarle una entrada al D�a Internacional de la Mujer. Quiz�s sea por la que est� cayendo, que ya se sabe que las crisis son una excusa estupenda para cometer las mayores barbaridades mientras se las envuelve, eso s�, con un bonito papel de regalo de falso y retorcido sentido com�n. Tambi�n porque hay veces que se confunde lo importante con lo urgente pero son m�s las veces que nos quieren confundir. 
Tampoco es por azar la elecci�n del t�tulo de esta entrada. �Por qu� outsider? Pues por ese significado y sentimiento de estar en un aparte de lo que son los grupos o centros de decisi�n, de ser el candidato sin posibilidades. En muchos sentidos, a la mayor�a nos toca jugar ese papel todav�a hoy. De ser mayor�a en n�mero pero minor�a en capacidad de decisi�n. Tambi�n al rev�s, de quienes toman decisiones apartados de las diferentes realidades, de espaldas a ellas.

A medida que se camina, el camino, a su vez, cambia. Porque nosotros lo percibimos de nuevos modos, porque cambia el paisaje, pero tambi�n porque se adapta a nuestros muchos pasos. No puede fiarse nadie de que esto signifique que ya no tiene sentido ni fin, o que haya sido finalmente acabado, solo porque no haya que abrirse paso entre la maleza al modo de antes. Lo que no se cuida se pierde. No es posible ir siempre en l�nea recta, pero hay que ir. As� que, �qu� tal si hacemos un trecho juntos?

Friday, December 30, 2011

Os espero a todos el a�o que viene...

... Comienza la cuenta atr�s y dentro de unas horas estrenaremos nuevo a�o: �Felicidades! Deseo que el regalo sea del agrado de todos. ;)

Porque, a fin de cuentas, Pap� No�l y los Reyes Magos solo traen regalos para los ni�os -... y de aquella manera... ejem, ejem...- pero Mam� Tierra es mucho m�s previsora y nos brinda siempre cada 365 d�as -� 366 como �ste que entra- un nuevo ciclo de estaciones siempre listas para estrenar por cada uno de nosotros, sin pilas ni libro de instrucciones y sin olvidarse de nadie.

Pero si, a pesar de todo, os ataca el fr�o en solitario estos d�as, pues habr� que hacer como Dino y tratar de llevarlo con elegancia. Pronto se ir�.


Y si, a pesar de todo, estas fiestas lo que os atacan son los nervios, pues os defend�is.


Os espero a todos el a�o que viene...

Imagen: mariusp

Os espero a todos el a�o que viene...

... Comienza la cuenta atr�s y dentro de unas horas estrenaremos nuevo a�o: �Felicidades! Deseo que el regalo sea del agrado de todos. ;)

Porque, a fin de cuentas, Pap� No�l y los Reyes Magos solo traen regalos para los ni�os -... y de aquella manera... ejem, ejem...- pero Mam� Tierra es mucho m�s previsora y nos brinda siempre cada 365 d�as -� 366 como �ste que entra- un nuevo ciclo de estaciones siempre listas para estrenar por cada uno de nosotros, sin pilas ni libro de instrucciones y sin olvidarse de nadie.

Pero si, a pesar de todo, os ataca el fr�o en solitario estos d�as, pues habr� que hacer como Dino y tratar de llevarlo con elegancia. Pronto se ir�.


Y si, a pesar de todo, estas fiestas lo que os atacan son los nervios, pues os defend�is.


Os espero a todos el a�o que viene...

Imagen: mariusp

Sunday, November 6, 2011

Seguir en la brecha

La verdad sea dicha, llevo una temporada larga en que me cuesta centrarme en el blog. No es por falta de temas ni de ganas sino m�s bien por algo menos concreto, por cierta dificultad para adaptarme a los cambios que a su vez influye en mi capacidad para desarrollar el tema de cualquier entrada. 

Las ideas se vuelven escurridizas y dif�ciles de atrapar aunque sigan ah�, unido a una necesidad no s� si real o creada de seguir queriendo atraparlas y domesticarlas. Poco a poco se me han ido volviendo bestezuelas ariscas, piden m�s o yo les pido m�s a ellas. El resultado es esa sensaci�n de dejar cosas en el tintero...

S� que terminar� pasando, o al menos eso quiero creer, pero tambi�n s� que en mi caso parar o bajar todav�a m�s el ritmo no es soluci�n: ya eleg� a prop�sito desde un buen principio un ritmo c�modo de publicaciones y ya se sabe la importancia de mantener el h�bito para no perderlo. Eso por no hablar de la voluntad por querer seguir ah�: darle vueltas a una idea hasta poder decir, aqu� comienza y aqu� acaba, y que una vez escrita se pueda volver a mirar y pueda seguir aportando algo nuevo, alimentada por los comentarios de los que pasan por aqu�... Todo un proceso que termina enganchando para bien. 

Ya se ver�. Ma�ana ser� otro d�a. �Alguna idea? ;)

Seguir en la brecha

La verdad sea dicha, llevo una temporada larga en que me cuesta centrarme en el blog. No es por falta de temas ni de ganas sino m�s bien por algo menos concreto, por cierta dificultad para adaptarme a los cambios que a su vez influye en mi capacidad para desarrollar el tema de cualquier entrada. 

Las ideas se vuelven escurridizas y dif�ciles de atrapar aunque sigan ah�, unido a una necesidad no s� si real o creada de seguir queriendo atraparlas y domesticarlas. Poco a poco se me han ido volviendo bestezuelas ariscas, piden m�s o yo les pido m�s a ellas. El resultado es esa sensaci�n de dejar cosas en el tintero...

S� que terminar� pasando, o al menos eso quiero creer, pero tambi�n s� que en mi caso parar o bajar todav�a m�s el ritmo no es soluci�n: ya eleg� a prop�sito desde un buen principio un ritmo c�modo de publicaciones y ya se sabe la importancia de mantener el h�bito para no perderlo. Eso por no hablar de la voluntad por querer seguir ah�: darle vueltas a una idea hasta poder decir, aqu� comienza y aqu� acaba, y que una vez escrita se pueda volver a mirar y pueda seguir aportando algo nuevo, alimentada por los comentarios de los que pasan por aqu�... Todo un proceso que termina enganchando para bien. 

Ya se ver�. Ma�ana ser� otro d�a. �Alguna idea? ;)

Wednesday, October 19, 2011

Con derecho a queja

Seamos sinceros, para poder quejarse de cualquier cosa, es necesario que la tal cosa sea poca cosa.

Esto que parece un trabalenguas no es m�s que uno de esos convencionalismos que tan mal llevo: si a uno le pasa cualquier tonter�a es libre de contarla a diestro y siniestro. De hecho, lo m�s probable es que en poco tiempo est� rodeado de m�s o menos p�blico que le jalee. Si la cosa es de importancia... Pues nada, habr� que apretar los dientes y hacer creer al respetable que eso es una sonrisa.

�Y si alquien osa llevar la contraria? Pues entonces ser� recriminado por los que saben, es decir, por los que se quejan de nimiedades, de que debe animarse y aguantar, que dejarse llevar por los problemas no es nada bueno y que, en fin, se cuide, se distraiga, etc. Siempre se. Es decir, en solitario. No vaya a pensar nadie que est�n ah� para ayudar. Ah no, no. Que cada palo aguante su vela.

Porque con esta gente rara que siempre le est�n pasando cosas mejor pasar de largo, �no? Seguro que es por algo, las cosas no pasan porque s�. Aunque a veces s� pasan porque s�, pero mejor no trastornar a estas mentes de algod�n con hecho reales, ellos viven flotando en una nube y est�n muy bien ah�. Bueno, eso por no hablar de que cuando se les lleva la contraria se ponen un poco dif�ciles, �verdad?

Pero la realidad es tozuda y se muestra, por mucho que se intente que no sea demasiado a las claras y, entonces, �qu�? Pues entonces se hace lo que se puede, de todo menos hacer como que no existe o que uno se lo busc�. Porque, �sab�is? Hay actitudes que aunque parezcan inocentes y despreocupadas no lo son tanto. Y si no, quedaos por aqu� diez minutos m�s... y ver�is lo que pueden llegar a dar de s�:

Con derecho a queja

Seamos sinceros, para poder quejarse de cualquier cosa, es necesario que la tal cosa sea poca cosa.

Esto que parece un trabalenguas no es m�s que uno de esos convencionalismos que tan mal llevo: si a uno le pasa cualquier tonter�a es libre de contarla a diestro y siniestro. De hecho, lo m�s probable es que en poco tiempo est� rodeado de m�s o menos p�blico que le jalee. Si la cosa es de importancia... Pues nada, habr� que apretar los dientes y hacer creer al respetable que eso es una sonrisa.

�Y si alquien osa llevar la contraria? Pues entonces ser� recriminado por los que saben, es decir, por los que se quejan de nimiedades, de que debe animarse y aguantar, que dejarse llevar por los problemas no es nada bueno y que, en fin, se cuide, se distraiga, etc. Siempre se. Es decir, en solitario. No vaya a pensar nadie que est�n ah� para ayudar. Ah no, no. Que cada palo aguante su vela.

Porque con esta gente rara que siempre le est�n pasando cosas mejor pasar de largo, �no? Seguro que es por algo, las cosas no pasan porque s�. Aunque a veces s� pasan porque s�, pero mejor no trastornar a estas mentes de algod�n con hecho reales, ellos viven flotando en una nube y est�n muy bien ah�. Bueno, eso por no hablar de que cuando se les lleva la contraria se ponen un poco dif�ciles, �verdad?

Pero la realidad es tozuda y se muestra, por mucho que se intente que no sea demasiado a las claras y, entonces, �qu�? Pues entonces se hace lo que se puede, de todo menos hacer como que no existe o que uno se lo busc�. Porque, �sab�is? Hay actitudes que aunque parezcan inocentes y despreocupadas no lo son tanto. Y si no, quedaos por aqu� diez minutos m�s... y ver�is lo que pueden llegar a dar de s�:

Friday, September 9, 2011

Crionizada

Alliec
M�s que decir helada, claro. Cada cierto tiempo sale una noticia relacionada con la crionizaci�n humana. Es algo c�clico, no una novedad, es cierto. La de este final de verano ha sido que ya est�n aqu�. O por lo menos lo intentan.

Desde entonces no hago m�s que darle vueltas a una de las historias -reales- que nos cuenta el novelista Julian Barnes en su obra Nada que temer, un caso que refleja a la perfecci�n c�mo la realidad siempre termina por imponerse, por las buenas o por las malas. La vida es tragic�mica, qu� le vamos a hacer. Aunque me da que si la acci�n hubiese transcurrido en el siglo XIX en vez de en la actualidad... No s�, quiz�s hubiera tenido un cierto aire novelesco. Ahora... Sinceramente, no sabr�a describirlo.
Hist�ricamente, el Estado franc�s s�lo admit�a dos clases de seres humanos en su territorio: los vivos y los muertos. Nada m�s en medio. Si estabas vivo, te permit�an deambular y pagar impuestos. Si estabas muerto, ten�an que enterrarte o incinerarte. Cabr�a pensar que es una clasificaci�n t�picamente burocr�tica, por no decir ociosa. Pero har� unos veinte a�os su verdad jur�dica fue causa de disputa en los tribunales.

El caso se present� cuando una mujer apenas entrada en la mediana edad, a punto de morir de c�ncer, fue congelada cri�nicamente y depositada en una unidad de refrigeraci�n por su marido. El Estado franc�s, neg�ndose a aceptar que ella no estaba muerta, le exigi� que la sepultara o la incinerase. El marido llev� el caso a los tribunales y a la postre obtuvo el permiso de mantener a su esposa en el s�tano de su casa. Un par de decenios despu�s, �l tambi�n cuasi muri� y fue asimismo cri�nicamente congelado a la espera de la reuni�n conyugal que tan profundamente hab�a previsto.

Para los tanatoliberales, que buscan una posici�n intermedia entre el enfoque de libre mercado de la vida -tira el producto despu�s de usarlo- y la utop�a socialista de la eternidad para todos, la cri�nica podr�a ofrecer una respuesta. Te mueres, pero no mueres. Te extraen la sangre, te congelan el cuerpo y te mantienen vivo, o al menos no totalmente muerto, hasta que llegue el momento en que tu enfermedad sea ya curable, o la esperanza de vida se haya prolongado tanto que despiertes con muchos a�os nuevos por delante. La tecnolog�a reinterpreta la religi�n y depara una resurrecci�n creada por el hombre.

Esta historia francesa termin� hace poco de un modo l�gubremente conocido; un fallo el�ctrico elev� la temperatura de los cuerpos hasta un nivel que hizo imposible el retorno a la vida, y el hijo de la pareja tuvo que enfrentarse a la pesadilla de todos los due�os de un congelador. Lo que m�s me impresion� del episodio, sin embargo, fue la fotograf�a de peri�dico que lo ilustraba. Sacada en el s�tano de la casa francesa, mostraba al marido -a la saz�n �viudo� desde hac�a muchos a�os- sentado junto a la obsoleta maquinaria que albergaba a su mujer. Encima del congelador hab�a un florero y una fotograf�a enmarcada de la mujer en su seductora plenitud. Y all�, al lado de aquel recipiente de esperanza absurda, se sentaba un anciano demacrado y de aire deprimido.

Crionizada

Alliec
M�s que decir helada, claro. Cada cierto tiempo sale una noticia relacionada con la crionizaci�n humana. Es algo c�clico, no una novedad, es cierto. La de este final de verano ha sido que ya est�n aqu�. O por lo menos lo intentan.

Desde entonces no hago m�s que darle vueltas a una de las historias -reales- que nos cuenta el novelista Julian Barnes en su obra Nada que temer, un caso que refleja a la perfecci�n c�mo la realidad siempre termina por imponerse, por las buenas o por las malas. La vida es tragic�mica, qu� le vamos a hacer. Aunque me da que si la acci�n hubiese transcurrido en el siglo XIX en vez de en la actualidad... No s�, quiz�s hubiera tenido un cierto aire novelesco. Ahora... Sinceramente, no sabr�a describirlo.
Hist�ricamente, el Estado franc�s s�lo admit�a dos clases de seres humanos en su territorio: los vivos y los muertos. Nada m�s en medio. Si estabas vivo, te permit�an deambular y pagar impuestos. Si estabas muerto, ten�an que enterrarte o incinerarte. Cabr�a pensar que es una clasificaci�n t�picamente burocr�tica, por no decir ociosa. Pero har� unos veinte a�os su verdad jur�dica fue causa de disputa en los tribunales.

El caso se present� cuando una mujer apenas entrada en la mediana edad, a punto de morir de c�ncer, fue congelada cri�nicamente y depositada en una unidad de refrigeraci�n por su marido. El Estado franc�s, neg�ndose a aceptar que ella no estaba muerta, le exigi� que la sepultara o la incinerase. El marido llev� el caso a los tribunales y a la postre obtuvo el permiso de mantener a su esposa en el s�tano de su casa. Un par de decenios despu�s, �l tambi�n cuasi muri� y fue asimismo cri�nicamente congelado a la espera de la reuni�n conyugal que tan profundamente hab�a previsto.

Para los tanatoliberales, que buscan una posici�n intermedia entre el enfoque de libre mercado de la vida -tira el producto despu�s de usarlo- y la utop�a socialista de la eternidad para todos, la cri�nica podr�a ofrecer una respuesta. Te mueres, pero no mueres. Te extraen la sangre, te congelan el cuerpo y te mantienen vivo, o al menos no totalmente muerto, hasta que llegue el momento en que tu enfermedad sea ya curable, o la esperanza de vida se haya prolongado tanto que despiertes con muchos a�os nuevos por delante. La tecnolog�a reinterpreta la religi�n y depara una resurrecci�n creada por el hombre.

Esta historia francesa termin� hace poco de un modo l�gubremente conocido; un fallo el�ctrico elev� la temperatura de los cuerpos hasta un nivel que hizo imposible el retorno a la vida, y el hijo de la pareja tuvo que enfrentarse a la pesadilla de todos los due�os de un congelador. Lo que m�s me impresion� del episodio, sin embargo, fue la fotograf�a de peri�dico que lo ilustraba. Sacada en el s�tano de la casa francesa, mostraba al marido -a la saz�n �viudo� desde hac�a muchos a�os- sentado junto a la obsoleta maquinaria que albergaba a su mujer. Encima del congelador hab�a un florero y una fotograf�a enmarcada de la mujer en su seductora plenitud. Y all�, al lado de aquel recipiente de esperanza absurda, se sentaba un anciano demacrado y de aire deprimido.

Saturday, June 18, 2011

The cowgirl

Kevin Sadler
Para cualquiera que pase de vez en cuando por aqu� no es ning�n secreto que soy un poco llanera solitaria. Que voy por libre en muchos aspectos, que no soy un animal social al uso y que me gusta que la vida privada de las dem�s personas y la m�a sea eso, privada, y que sea cada cual quien libremente cuente o deje de contar sus propios asuntos. No en vano, a pesar de todo lo expuesto, sigo escribiendo en mi propio blog personal desde hace ya algo m�s de dos a�os. Sin prisas pero sin pausa.

�Y a qu� viene todo esto? Pues viene a que hace poco comenc� en un nuevo trabajo. Inciso: s�, buenas noticias, finalmente llovi� ;). Pero ya he tenido alg�n roce con una nueva compa�era: de esas personas que no se sienten a gusto ni tranquilas si no conocen a los dem�s. Lo de conocer lo pongo en cursiva porque todos sabemos que en realidad nadie conoce a nadie, ni siquiera a nosotros mismos. Pero me ha sorprendido, no aprendo, que alguien tenga esa necesidad tan acusada de recopilar informaci�n que ni le va ni le viene. Siempre consider� m�s interesante saber qui�n cumple puntualmente con sus obligaciones y qui�n tiende al escaqueo, qui�n aguanta mejor las tensiones y a qui�n le sale la vena gru�ona, qui�n es escrupulosamente organizado y qui�n es capaz de improvisar sobre la marcha, a qui�n preguntar cualquier duda y a qui�n dejar pasar. En fin, lo normal en el d�a a d�a; de ah� ya saldr�n relaciones mejores o peores. Sin prisas pero sin pausa. 

Ahora me veo en una encrucijada: mi vida le parece extra�a, mis circunstancias raras y mis gustos de otro planeta. Lo siento, ni me gusta la noche ni veo la telebasura ni tengo facebook. �Qu� culpa tengo yo de que me dibujaran as�? Ya se oye su acusaci�n de que no me integro... � �

... Y en esto he estado ocupada durante estos d�as de ausencia. Cada vez entiendo menos a algunos ejemplares de la especie. 

The cowgirl

Kevin Sadler
Para cualquiera que pase de vez en cuando por aqu� no es ning�n secreto que soy un poco llanera solitaria. Que voy por libre en muchos aspectos, que no soy un animal social al uso y que me gusta que la vida privada de las dem�s personas y la m�a sea eso, privada, y que sea cada cual quien libremente cuente o deje de contar sus propios asuntos. No en vano, a pesar de todo lo expuesto, sigo escribiendo en mi propio blog personal desde hace ya algo m�s de dos a�os. Sin prisas pero sin pausa.

�Y a qu� viene todo esto? Pues viene a que hace poco comenc� en un nuevo trabajo. Inciso: s�, buenas noticias, finalmente llovi� ;). Pero ya he tenido alg�n roce con una nueva compa�era: de esas personas que no se sienten a gusto ni tranquilas si no conocen a los dem�s. Lo de conocer lo pongo en cursiva porque todos sabemos que en realidad nadie conoce a nadie, ni siquiera a nosotros mismos. Pero me ha sorprendido, no aprendo, que alguien tenga esa necesidad tan acusada de recopilar informaci�n que ni le va ni le viene. Siempre consider� m�s interesante saber qui�n cumple puntualmente con sus obligaciones y qui�n tiende al escaqueo, qui�n aguanta mejor las tensiones y a qui�n le sale la vena gru�ona, qui�n es escrupulosamente organizado y qui�n es capaz de improvisar sobre la marcha, a qui�n preguntar cualquier duda y a qui�n dejar pasar. En fin, lo normal en el d�a a d�a; de ah� ya saldr�n relaciones mejores o peores. Sin prisas pero sin pausa. 

Ahora me veo en una encrucijada: mi vida le parece extra�a, mis circunstancias raras y mis gustos de otro planeta. Lo siento, ni me gusta la noche ni veo la telebasura ni tengo facebook. �Qu� culpa tengo yo de que me dibujaran as�? Ya se oye su acusaci�n de que no me integro... � �

... Y en esto he estado ocupada durante estos d�as de ausencia. Cada vez entiendo menos a algunos ejemplares de la especie. 

Sunday, May 29, 2011

Precipitaci�n

NaiveCRIMSON
"En esencia toda precipitaci�n de agua en la atm�sfera, sea cual sea su estado (s�lido o l�quido) se produce por la condensaci�n del vapor de agua contenido en las masas de aire, que se origina cuando dichas masas de aire son forzadas a elevarse y enfriarse. Para que se produzca la condensaci�n es preciso que el aire se encuentre saturado de humedad y que existan n�cleos de condensaci�n."
Parece que ha llegado el momento de dejarse llevar. Si es hora de que llueva, mejor salir a celebrarlo. ;)


PD: eso espero, porque si no me temo esto otro :( :

Precipitaci�n

NaiveCRIMSON
"En esencia toda precipitaci�n de agua en la atm�sfera, sea cual sea su estado (s�lido o l�quido) se produce por la condensaci�n del vapor de agua contenido en las masas de aire, que se origina cuando dichas masas de aire son forzadas a elevarse y enfriarse. Para que se produzca la condensaci�n es preciso que el aire se encuentre saturado de humedad y que existan n�cleos de condensaci�n."
Parece que ha llegado el momento de dejarse llevar. Si es hora de que llueva, mejor salir a celebrarlo. ;)


PD: eso espero, porque si no me temo esto otro :( :

Friday, March 18, 2011

Un momento

Un momento no es m�s que una peque�a porci�n de tiempo que se queda grabada en la memoria, quiz�s lo m�s parecido a detener el tiempo de que es capaz nuestra mente. Puede ser una �poca de nuestras vidas o un s�lo instante, pero quedar� fijado en el recuerdo, vivo pero est�tico. A veces, los propios sucesos justifican por s� solos que la memoria los guarde, fueron, sin duda, importantes; otras, en cambio, la grabadora se pone en marcha sin raz�n aparente. �No son a menudo los primeros recuerdos completamente triviales? �Por qu� recordamos ese instante y no otro? Tando da porque, entre ambos, medio ocultos, encontramos momentos en que el bot�n de rec hizo clic en respuesta a nuestro propio �nimo. Se trata de esas situaciones en que nuestro tiempo parece detenido esperando una se�al, una decisi�n, una respuesta, algo que lo haga dejar de estar en vilo, de navegar entre dos mundos. Y se nos graban esos paisajes desangelados de ciudad al caer la tarde, cuando las sombras se alargan, bailan y de repente nos tocan, o el hilo musical de alg�n edificio canta para nosotros y escuchamos. ��ramos conscientes de que est�bamos aguantando el aliento?

Un momento

Un momento no es m�s que una peque�a porci�n de tiempo que se queda grabada en la memoria, quiz�s lo m�s parecido a detener el tiempo de que es capaz nuestra mente. Puede ser una �poca de nuestras vidas o un s�lo instante, pero quedar� fijado en el recuerdo, vivo pero est�tico. A veces, los propios sucesos justifican por s� solos que la memoria los guarde, fueron, sin duda, importantes; otras, en cambio, la grabadora se pone en marcha sin raz�n aparente. �No son a menudo los primeros recuerdos completamente triviales? �Por qu� recordamos ese instante y no otro? Tando da porque, entre ambos, medio ocultos, encontramos momentos en que el bot�n de rec hizo clic en respuesta a nuestro propio �nimo. Se trata de esas situaciones en que nuestro tiempo parece detenido esperando una se�al, una decisi�n, una respuesta, algo que lo haga dejar de estar en vilo, de navegar entre dos mundos. Y se nos graban esos paisajes desangelados de ciudad al caer la tarde, cuando las sombras se alargan, bailan y de repente nos tocan, o el hilo musical de alg�n edificio canta para nosotros y escuchamos. ��ramos conscientes de que est�bamos aguantando el aliento?